MILES TELLER Y EDDIE REDMAYNE SON LOS PROTAGONISTAS DEL NUECO THRILLER DE DOUG LIMAN.
En una época donde las grandes franquicias dominan la cartelera y los thrillers de espionaje clásicos parecen haberse convertido en piezas de museo, Doug Liman prepara su regreso al terreno que mejor conoce: las conspiraciones internacionales, las operaciones imposibles y los personajes que viven permanentemente al borde del desastre. Su nuevo proyecto se titula Star One y promete recuperar el pulso del cine de espías adulto que durante años convirtió a Hollywood en una fábrica de paranoia, tensión y traiciones.
La película contará con un dúo protagonista tan inesperado como atractivo: Miles Teller y Eddie Redmayne encabezarán este thriller que ya empieza a moverse en el mercado de Cannes con la intención de convertirse en uno de los proyectos más codiciados del género. Teller dará vida a un agente de la CIA impulsivo, magnético y aficionado a saltarse cualquier norma que encuentre en su camino, mientras que Redmayne interpretará a un analista brillante y extremadamente calculador, más cómodo entre estrategias y protocolos que en mitad de una persecución armada.
El contraste entre ambos será precisamente el motor principal de una historia escrita por David Coggeshall, centrada en una delicada misión de transporte de armamento a través de territorio hostil. A medida que la operación se complique, los dos agentes quedarán atrapados en una red de secretos y maniobras encubiertas vinculadas a una misteriosa condecoración de inteligencia inspirada, según se ha adelantado, en una operación ultrasecreta jamás revelada públicamente.
Todo apunta a que Star One buscará recuperar la esencia del thriller paranoico de los noventa y principios de los dos mil: escenarios internacionales, lealtades ambiguas y personajes que deben decidir constantemente si obedecer órdenes o sobrevivir. Un territorio narrativo en el que Liman ya dejó su huella con The Bourne Identity, película que redefinió el cine de espionaje moderno gracias a su tono físico, nervioso y realista.
El director atraviesa además uno de los momentos más activos de su carrera. Mientras prepara Star One, también se encuentra inmerso en el rodaje de Bitcoin, una producción que ha generado conversación dentro de la industria por el uso de financiación vinculada a inteligencia artificial y que cuenta con un reparto encabezado por Casey Affleck, Gal Gadot y Pete Davidson.
A eso se suman otros títulos que siguen orbitando alrededor de Liman desde hace años. Entre ellos destaca la secuela de Edge of Tomorrow, uno de los proyectos más reclamados por los aficionados a la ciencia ficción reciente, y Deeper, el ambicioso thriller submarino protagonizado por Tom Cruise que llegó a paralizarse debido a un presupuesto gigantesco que rozaba los 275 millones de dólares.
Aunque su filmografía ha alternado éxitos celebrados y tropiezos discutidos como Jumper, la carrera de Doug Liman mantiene una identidad reconocible dentro del cine comercial estadounidense. Desde Swingers hasta American Made, sus películas suelen compartir la misma energía imprevisible: personajes impulsivos, humor seco y la sensación constante de que cualquier operación puede saltar por los aires en cuestión de segundos. Con Star One, Liman parece dispuesto a regresar precisamente a ese caos controlado que convirtió su cine en una rara avis dentro de los grandes estudios.

Doug Liman, un director especializado en cine de accion con trasfondo de espionaje, pero que a mi la verdad, no me entusiasma demasiado.
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