LOS JAVIS TRIUNFAN EN CANNES 2026.
En una edición marcada por la memoria —esa materia frágil que el cine convierte en imagen y tiempo—, el Festival de Cannes volvió a demostrar que el pasado nunca permanece quieto. Late, se transforma, y encuentra nuevas formas de ser contado. Así lo han entendido buena parte de las películas premiadas este año, donde la historia, ya sea íntima o colectiva, ha sido el gran territorio en disputa.
Entre todas ellas, dos obras dialogan de manera casi subterránea, aunque sus tonos no puedan ser más distintos. La bola negra, dirigida por Javier Ambrossi y Javier Calvo, y Fatherland, de Pawel Pawlikowski, comparten un punto de partida: la mirada hacia figuras literarias del siglo XX atravesadas por la guerra. Pero donde los primeros apuestan por una relectura vibrante, luminosa, casi celebratoria de los afectos prohibidos en torno a Federico García Lorca, Pawlikowski opta por un descenso sobrio a las ruinas morales de la Europa posterior a la Segunda Guerra Mundial a través de Thomas Mann.
Ambas propuestas, tan dispares en textura y emoción, acabaron encontrándose en un mismo reconocimiento: el premio a la mejor dirección, otorgado ex aequo. Un gesto que parece sintetizar el espíritu de esta edición, donde no ha habido una única manera de enfrentarse al pasado, sino múltiples, incluso contradictorias.
Mientras tanto, la Palma de Oro viajó hacia el norte de Europa con Fjord, del rumano Cristian Mungiu. No es la primera vez que el cineasta conquista Cannes, pero sí una de las más comentadas. Su nuevo trabajo, un drama judicial de aristas incómodas protagonizado por Sebastian Stan y Renate Reinsve, indaga en las tensiones culturales y religiosas de una familia rumana instalada en Noruega. Mungiu filma como quien abre una herida sin anestesia, y el jurado no ha dudado en reconocer la potencia de su propuesta.
El segundo gran reconocimiento, el Gran Premio del Jurado, ha sido para Minotaur, de Andrey Zvyagintsev, quien regresa tras años de silencio forzado. Su película, atravesada por el conflicto ucraniano y por la devastación íntima de una pareja, respira una gravedad que no necesita subrayados. Es un cine que observa, espera y golpea cuando menos se espera.
Más inesperado, quizá, ha sido el Premio del Jurado para The Dreamed Adventure, de Valeska Grisebach, una obra que rehúye las formas convencionales para sumergirse en un territorio fronterizo —físico y moral— poblado por personajes al margen, muchos de ellos interpretados por actores no profesionales. Hay en su propuesta una voluntad de romper con lo establecido, de buscar verdad allí donde el cine académico rara vez se atreve.
En el terreno interpretativo, el festival ha optado por duplicar sus reconocimientos, premiando a parejas actorales que sostienen el pulso emocional de sus respectivas historias. Virginie Efira y Tao Okamoto han sido distinguidas por All of a Sudden, de Ryusuke Hamaguchi, mientras que Emmanuel Macchia y Valentin Campagne han hecho lo propio con Coward, un relato ambientado en las trincheras de la Primera Guerra Mundial donde el amor y el miedo se entrelazan de forma inseparable.
El guion más celebrado ha sido el de Emmanuel Marre por A Man of His Time (Notre salut), una obra que reconstruye, a partir de cartas, la figura de un abuelo marcado por su colaboración con el régimen de Vichy. Un ejercicio de memoria incómodo, necesario, que demuestra que el pasado no solo se hereda, también se interroga.
Al frente del jurado, el cineasta Park Chan-wook ha encabezado un grupo heterogéneo de artistas que han sabido leer la diversidad de propuestas sin imponer una única mirada. Junto a él, nombres como Demi Moore, Chloé Zhao o Stellan Skarsgård han contribuido a dibujar un palmarés donde conviven riesgo, tradición y una clara vocación por el cine como herramienta de reflexión.
En paralelo, la sección Un Certain Regard ha seguido apostando por nuevas voces y trayectorias emergentes, mientras que la Caméra d'Or ha puesto el foco en el descubrimiento, premiando la ópera prima de la ruandesa Marie-Clementine Dusabejambo.
Cannes se despide así de una edición donde el cine ha mirado hacia atrás sin nostalgia, con la determinación de quien sabe que en las grietas del pasado aún se esconden las historias más urgentes del presente.
Palmarés del Festival de Cannes 2026
Sección Oficial
- Palma de Oro: Fjord, de Cristian Mungiu
- Gran Premio del Jurado: Minotaur, de Andrey Zvyagintsev
- Premio del Jurado: The Dreamed Adventure, de Valeska Grisebach
- Mejor dirección: Javier Ambrossi y Javier Calvo por La bola negra (ex aequo con Pawel Pawlikowski por Fatherland)
- Mejor interpretación femenina: Virginie Efira y Tao Okamoto por All of a Sudden
- Mejor interpretación masculina: Emmanuel Macchia y Valentin Campagne por Coward
- Mejor guion: Emmanuel Marre por A Man of His Time (Notre salut)
Un Certain Regard
- Mejor película: Everytime, de Sandra Wollner
- Premio del Jurado: Elephants in the Fog, de Abinash Bikram Shah
- Premio Especial del Jurado: Iron Boy, de Louis Clichy
- Mejor actriz: Daniela Marín Navarro, Marina de Tavira y Mariangel Villegas por Siempre soy tu animal materno
- Mejor actor: Bradley Fiomona Dembeasset por Congo Boy
Caméra d'Or
- Mejor ópera prima: Ben'Imana, de Marie-Clementine Dusabejambo

Pues mira que bien.
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