GARETH EDWARDS VE EN LA IA A LA PROXIMA GRAN REVOLUCION DEL CINE.

 GARETH EDWARDS VE EN LA IA A LA PROXIMA GRAN REVOLUCION DEL CINE.

Mientras buena parte de Hollywood sigue debatiéndose entre la fascinación y el temor ante el avance de la inteligencia artificial, Gareth Edwards parece haber elegido claramente su bando. El director británico no solo observa con interés la evolución de estas herramientas, sino que lleva meses explorando activamente sus posibilidades y fantaseando con un futuro en el que formen parte del propio proceso creativo de una película.

Durante una intervención en AI on the Lot, un encuentro organizado por Amazon en Culver City centrado en el impacto de la inteligencia artificial en la industria audiovisual, el cineasta explicó que lleva cerca de un año experimentando con modelos generativos y sistemas de creación visual. Su curiosidad ha llegado hasta el punto de plantearse la realización de un largometraje híbrido en el que parte de las imágenes o procesos creativos estén desarrollados mediante IA.

Sin embargo, Edwards considera que todavía es pronto para dar ese paso definitivo. No por falta de confianza en la tecnología, sino precisamente por la velocidad con la que está evolucionando. Según explicó, herramientas que hace apenas unos meses parecían incapaces de realizar determinadas tareas ahora son capaces de ejecutarlas con resultados sorprendentes, lo que convierte cualquier previsión a largo plazo en una apuesta arriesgada.

La postura del director resulta coherente con una trayectoria marcada por la innovación visual. Antes de ponerse detrás de la cámara en grandes producciones, Edwards trabajó durante años en el ámbito de los efectos visuales, una experiencia que le permite observar la inteligencia artificial desde una perspectiva técnica además de artística. Por eso no duda en compararla con la llegada de los efectos digitales que transformaron Hollywood durante la década de los noventa. Aunque, en su opinión, la magnitud del cambio podría ser incluso mayor.

Para el realizador, estas herramientas tienen el potencial de convertirse en un elemento tan esencial para la producción cinematográfica como la propia cámara. Su utilidad, asegura, ya es evidente a la hora de generar conceptos visuales, probar ideas narrativas o construir prototipos capaces de mostrar el aspecto final de una película mucho antes de iniciar el rodaje.

Aun así, Edwards cree que la tecnología continúa mostrando una carencia fundamental: la sensibilidad artística. Utilizando una de las comparaciones más comentadas del evento, describió a la inteligencia artificial como un director de segunda unidad dispuesto a ejecutar cualquier propuesta imaginable, aunque sin la capacidad de distinguir realmente cuáles son las mejores decisiones creativas. En otras palabras, una herramienta poderosa, pero todavía incapaz de sustituir el criterio humano.

El director también destacó una consecuencia que considera especialmente positiva: la democratización de ciertos procesos. Reducir costes de desarrollo y facilitar la creación de materiales visuales avanzados podría permitir que cineastas con menos recursos compitan en mejores condiciones a la hora de presentar proyectos a estudios e inversores.

Durante el mismo encuentro participó también el veterano cineasta y guionista Paul Schrader, cuya visión resultó notablemente más provocadora. Schrader relató que había pedido a ChatGPT una historia escrita al estilo de Paul Schrader y reconoció que el resultado le recordó a una versión imperfecta de sí mismo. Lo inquietante, añadió, es que considera que la tecnología mejorará rápidamente.

Las declaraciones de ambos reflejan dos maneras distintas de observar un fenómeno que ya está transformando Hollywood. Para unos, la inteligencia artificial es una herramienta prometedora que necesita supervisión humana. Para otros, representa una futura competidora capaz de acercarse cada vez más al trabajo creativo. Entre ambos extremos se mueve una industria que intenta descubrir si está ante una simple evolución tecnológica o frente al cambio más profundo que ha vivido el cine desde la llegada de la imagen digital.



Comentarios

  1. Vete a saber si este buen hombre perdera el trabajo por la dichosa IA.

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