DOLPH LUNDGREN Y EL REMAKE DE "MASTERS DEL UNIVERSO"

 DOLPH LUNDGREN Y EL REMAKE DE "MASTERS DEL UNIVERSO"

Antes de que las franquicias dominaran el paisaje cinematográfico como lo hacen hoy, una línea de juguetes logró algo inesperado: construir un universo entero a base de músculo, fantasía y pura iconografía. Aquellas figuras de Mattel nacidas a comienzos de los años ochenta no tardaron en dar el salto a la animación, y de ahí, casi inevitablemente, a la gran pantalla. El resultado fue Masters del universo, una producción dirigida por Gary Goddard que, lejos de cumplir las expectativas comerciales, terminó encontrando su lugar con el paso del tiempo.

En su estreno, la película no logró conquistar la taquilla. Sin embargo, como tantas obras incomprendidas en su momento, encontró una segunda vida en el terreno doméstico. El vídeo la rescató del olvido y la transformó en un título de culto para toda una generación que supo ver, más allá de sus limitaciones, un encanto particular. Parte de ese magnetismo residía en la presencia de Dolph Lundgren, que asumía el papel de He-Man con una fisicidad incontestable, y en la intensidad casi shakespeariana de Frank Langella, cuyo Skeletor lograba imponerse incluso bajo una máscara rígida y espectral.

Aquella aventura, que aspiraba a convertirse en el inicio de una saga, quedó congelada en el tiempo. No hubo continuación, ni expansión, ni redención inmediata. Eternia quedó en silencio… hasta ahora.

Décadas después, con los derechos en manos de Amazon MGM Studios, el proyecto regresa con ambición renovada. La nueva versión de He-Man y los Masters del Universo, prevista para su estreno en cines el 5 de junio, busca reactivar el mito desde una perspectiva contemporánea sin renunciar a su herencia. Al frente se encuentra Travis Knight, un cineasta que ya ha demostrado sensibilidad tanto para la nostalgia como para la aventura, especialmente con Bumblebee y la delicada Kubo y las dos cuerdas mágicas.

El reparto introduce nuevos rostros y rescata ecos del pasado. Nicholas Galitzine asume el desafío de empuñar la espada de Grayskull, mientras que Jared Leto se adentra en la oscuridad de Skeletor. La conexión con la película original no desaparece: Lundgren, ya convertido en figura veterana, regresará en un papel secundario, casi como un guardián simbólico del legado que ayudó a construir.

Sus palabras sobre Galitzine dejan entrever una transición respetuosa: no se trata solo de heredar la fuerza, sino de comprenderla. En esa idea, casi filosófica, parece esconderse el espíritu de esta nueva etapa. Si en los ochenta el desafío era trasladar un universo de plástico al cine, ahora la misión consiste en dotarlo de alma en un contexto donde el espectáculo ya no es suficiente por sí solo.

Con un presupuesto que ronda cifras de superproducción, la apuesta es clara. Pero más allá de los millones invertidos, lo que está en juego es algo más intangible: la capacidad de devolverle a Eternia su lugar en la imaginación colectiva, no como un eco del pasado, sino como un mundo que aún tiene historias por contar.



Comentarios

  1. Veremos como será su remake, pero la original era un film divertido, entretenido y con todo el regusto del buen cine de serie B.

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