EL CORTOMETRAJE DE TERROR "MORA" TENDRÁ SU VERSION EN LARGOMETRAJE.

 EL CORTOMETRAJE DE TERROR "MORA" TENDRÁ SU VERSION EN LARGOMETRAJE.

El terror nacido en internet sigue abriéndose paso hacia el cine con una fuerza cada vez menos anecdótica. Ahora es Neon quien apuesta por esa frontera donde lo viral y lo cinematográfico se contaminan, impulsando la adaptación de Mora, un fenómeno surgido en YouTube que dará el salto al largometraje convertido en una de las propuestas de género más intrigantes en desarrollo.

Detrás del proyecto estará su propio creador, Sam Evenson, que asumirá guion y dirección en lo que será su debut en el largo. No es un movimiento casual. En tiempos en los que el terror se alimenta tanto de imaginarios digitales como de pesadillas clásicas, Evenson representa una nueva generación de autores que han aprendido a provocar inquietud desde pantallas domésticas antes de llegar a las salas.

La premisa parece hecha para ese cruce entre paranoia tecnológica y horror contemporáneo: un artista marginado comienza a ser acosado por una presencia femenina enigmática tras utilizar un modelo de inteligencia artificial contaminado con imágenes procedentes de la dark web. Solo esa idea ya sugiere un relato donde lo sobrenatural y lo digital podrían confundirse hasta volverse inseparables.

No deja de ser significativo que el proyecto llegue respaldado por nombres muy ligados al nuevo terror. Steven Schneider y Roy Lee figuran entre los productores, acompañados por Ken Kao, Josh Rosenbaum y, de manera más inesperada, Jessica Biel, que suma aquí una nueva incursión en la producción de género.

Pero quizá lo más sugerente del fichaje de Evenson sea su perfil híbrido. No llega únicamente como narrador, sino también como artista visual. Su experiencia en efectos digitales —con trabajos en Dune: Parte Dos, la serie The Last of Us o Thor: Love and Thunder— deja entrever que la dimensión visual del proyecto podría ser tan importante como su atmósfera. Y eso, en una historia que nace del cruce entre IA, imágenes corruptas y terror psicológico, parece especialmente pertinente.

La operación también confirma algo más amplio: Neon sigue profundizando en una línea de terror autoral que no teme buscar voces fuera de los circuitos tradicionales. Tras títulos como Longlegs o futuros proyectos como Hokum, la compañía parece decidida a convertir lo inquietante en una marca de identidad.

Hay algo casi inevitable en que una criatura nacida del ecosistema digital termine mutando en largometraje. El género lleva años entendiendo que los nuevos monstruos habitan también los algoritmos, las imágenes generadas, las zonas opacas de internet. Mora parece querer mirar justo ahí, donde la tecnología deja de parecer herramienta y empieza a comportarse como maldición. Y pocas premisas resultan hoy tan perturbadoras como esa.



Comentarios

  1. Convertir en cortometraje en largometraje no creo que sea una muy buena idea, sin estar mal del todo, por ejemplo Cerdita, el largometraje no estaba a la altura del corto; y es que expandir el metraje, puede perjudicar en el impacto que tuvo el corto.

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