LA PELICULA ESPAÑOLA QUE MEJOR RETRATA A LA CLASE POLITICA.

 LA PELICULA ESPAÑOLA QUE MEJOR RETRATA A LA CLASE POLITICA.

Había pocas dudas: Torrente Presidente ha llegado a las salas como un fenómeno anunciado, de esos que no necesitan confirmación porque el público ya ha decidido antes incluso del estreno. Y así ha sido. Cines llenos, risas compartidas y la sensación de asistir a uno de esos éxitos populares que se instalan durante semanas en la conversación. Su desembarco en Netflix este verano no será más que la segunda vida de un triunfo ya consolidado en taquilla.

Pero el éxito inmediato no siempre equivale a la cima del género. Porque si hablamos de sátira política en el cine español, hay una obra que sigue proyectando una sombra alargada, casi medio siglo después: La escopeta nacional, dirigida por Luis García Berlanga.

Comparar no implica restar. Santiago Segura ha sabido construir un universo propio, heredero en parte de esa tradición, pero adaptado al pulso contemporáneo. No es casual que sus primeros pasos como actor se produjeran bajo la mirada de Berlanga: hay algo de esa escuela en su forma de entender la comedia como espejo deformante de la realidad. Sin embargo, donde Segura opta por la caricatura directa, Berlanga tejía un entramado mucho más coral, más sutil en su ferocidad.

La escopeta nacional no necesita grandes discursos para retratar un país. Le basta una cacería. En ese escenario aparentemente banal, se reúnen empresarios oportunistas, aristócratas en decadencia y políticos en gestación, componiendo un fresco que, visto hoy, sigue resultando incómodamente reconocible. Han cambiado los nombres, los trajes y los discursos, pero el mecanismo interno —esa mezcla de ambición, servilismo y picaresca— permanece intacto.

Quizá por eso el cine de Berlanga nunca terminó de conquistar del todo el ámbito internacional con la misma fuerza que Luis Buñuel o Pedro Almodóvar. Su mirada era profundamente local, casi intraducible en ciertos matices. Como si estuviera escrita, en efecto, para ser entendida desde dentro. Una especie de idioma propio donde cada gesto, cada silencio y cada exceso tenía un significado cultural muy preciso.

Y, sin embargo, ahí reside su grandeza. Porque películas como La escopeta nacional —junto a sus continuaciones, Patrimonio nacional y Nacional III— no solo funcionan como comedias, sino como radiografías de una sociedad entera. En ellas, intérpretes como José Luis López Vázquez alcanzan un estado de precisión casi quirúrgico, mientras que Luis Escobar construye un marqués de Leguineche inolvidable, mezcla de decadencia, ironía y lucidez involuntaria.

Así que sí, Torrente Presidente puede ser el gran éxito del presente, la carcajada inmediata que conecta con el público de hoy. Pero cuando se trata de capturar el alma —y las miserias— de la política española, sigue siendo Berlanga quien firma la obra definitiva. Porque hay películas que triunfan en taquilla… y otras que, simplemente, no dejan de tener razón con el paso del tiempo.



Comentarios

  1. La pelicula es muy divertida, y de ella sobretodo me quedo con el personaje que interpreta José Sazatornil.

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