EL OJO CRITICO. LILLY LIVES ALONE (2024)

 EL OJO CRITICO



LILLY LIVES ALONE (2024)

REPARTO: SHANNON BEEBY, JEFFREY COMBS, ERIN WAY, KARLA MASON, KENT SHOCKNEK, RYAN JONZE, JOHN HENRY WHITAKER, ELLIANNA KELLAM

DIRECTOR: MARTIN MELNICK 

MÚSICA: BENJAMIN CLEEK 

PRODUCTORA: WILD DUCK PRODUCTIONS 

DURACIÓN: 96 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS

Lilly Lives Alone”, dirigida por Martin Melnick, se instala en ese territorio incómodo donde el terror psicológico y el drama íntimo se confunden hasta volverse indistinguibles. No es una película que busque el susto fácil ni la complacencia narrativa; más bien propone una experiencia fragmentada, casi febril, que gira en torno al dolor enquistado de su protagonista.

Desde su premisa —una madre marcada por la muerte de su hija que se desliza hacia una espiral de autodestrucción entre alucinaciones y dependencia— la película se articula como un descenso progresivo a una mente en ruinas . Pero lo interesante no está tanto en lo que cuenta como en cómo lo cuenta. Melnick opta por una puesta en escena deliberadamente opaca, donde la frontera entre lo real y lo sobrenatural nunca termina de definirse. Esa ambigüedad, que en otros relatos podría resultar sugerente, aquí se convierte en el eje central de la propuesta.

La interpretación de Shannon Beeby sostiene gran parte del peso emocional. Su Lilly es un cuerpo agotado, una presencia quebrada que parece habitar el mundo con una distancia casi espectral. Hay momentos en los que la película encuentra una verdad incómoda en esa fisicidad deteriorada, especialmente cuando el dolor se expresa sin palabras, en gestos mínimos o silencios prolongados. Sin embargo, el guion —también firmado por Melnick— parece más interesado en acumular sensaciones que en construir una progresión dramática sólida.

Visualmente, la película apuesta por una estética sucia, casi granulada, que refuerza esa sensación de delirio constante. Hay una intención clara de sumergir al espectador en un estado mental alterado, como si todo el relato fuese un eco distorsionado de la culpa. En sus mejores pasajes, logra una atmósfera inquietante y persistente, una especie de pesadilla emocional que no termina de resolverse.

Pero esa misma apuesta es también su principal debilidad. La narrativa se vuelve hermética, incluso evasiva, dejando demasiadas preguntas sin articular. La sensación final no es tanto la de haber recorrido un misterio como la de haber sido excluido de él. Esa falta de anclaje emocional o narrativo puede generar distancia, haciendo que la experiencia resulte más frustrante que perturbadora .

“Lilly Lives Alone” es, en definitiva, una película de sensaciones más que de relato. Hipnótica por momentos, dispersa en su conjunto, deja la impresión de una obra profundamente personal que, sin embargo, no siempre encuentra el modo de comunicarse con quien la observa. Un viaje al dolor que fascina en su forma, pero que se diluye en su propio enigma.




Comentarios

  1. Una muy mala pelicula que no se sabe muy bien si es un drama que nos hace un retrato de la locura, o bien es una pelicula de fantasmas. Sea como fuere la idea del director esta totalmente fallida, ya que construye una pelicula claustrofóbica y bastante aburrida, en la que nunca sabes que realmente esta sucediendo.

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