SUPERGIRL CABALGA HACIA LAS ESTRELLAS: EL WESTERN CLÁSICO QUE INSPIRÓ SU NUEVA AVENTURA
Mucho antes de que Kara Zor-El emprendiera su viaje por los confines del cosmos, otra joven marcada por la tragedia inició una búsqueda de justicia en los áridos paisajes del Lejano Oeste. Aunque separadas por décadas, géneros y escenarios, las historias de Supergirl y Valor de ley comparten un sorprendente ADN narrativo que ha servido de inspiración para la nueva película de la heroína de DC.
La cinta dirigida por Craig Gillespie ha sido definida por numerosos críticos como un auténtico “western espacial”, una descripción que va más allá de una simple etiqueta estética. En el corazón de la historia se encuentra Ruthye, una muchacha decidida a vengar la masacre de su familia. Para lograrlo, busca la ayuda de Kara, una Supergirl muy distinta a la imagen tradicional del personaje: más impulsiva, errática y emocionalmente herida. Juntas emprenden una travesía que las llevará a perseguir al despiadado Krem de las Colinas Amarillas, responsable de la tragedia que desencadena la aventura.
Ese planteamiento remite inevitablemente a Valor de ley (True Grit), uno de los grandes clásicos del western. En la célebre película de 1969, una joven llamada Mattie Ross contrataba a Rooster Cogburn, un veterano alguacil alcohólico, tuerto y de modales ásperos, para encontrar al hombre que había asesinado a su padre. La relación entre ambos, marcada inicialmente por la desconfianza, evolucionaba durante el viaje hasta convertirse en el auténtico motor emocional de la historia.
Gillespie no ha ocultado esa conexión. El cineasta ha señalado que le fascinaba la dinámica del héroe endurecido por la vida que, a través del contacto con una persona más joven, experimenta una transformación personal. Un esquema que encaja perfectamente con la relación que se desarrolla entre Kara y Ruthye a lo largo del filme.
La influencia de Valor de ley resulta especialmente significativa por el peso histórico de aquella producción. La interpretación de John Wayne como Rooster Cogburn le otorgó el único Oscar de su carrera, un reconocimiento que llegó cuando el actor ya era una leyenda del cine estadounidense. Además, la película se convirtió en uno de los mayores éxitos comerciales y de crítica de su extensa filmografía.
La historia tuvo una segunda vida en 2010 gracias a la adaptación dirigida por los hermanos Coen. En aquella versión, Jeff Bridges asumió el papel de Cogburn, mientras que Hailee Steinfeld encarnó a Mattie Ross. La película fue recibida con entusiasmo por la crítica y acumuló diez nominaciones a los Oscar, aunque terminó abandonando la ceremonia sin ninguna estatuilla. Más fiel a la novela original de Charles Portis, publicada en 1968, la revisión de los Coen ponía un mayor énfasis en la perspectiva de la joven protagonista.
La nueva Supergirl, inspirada en el celebrado cómic Supergirl: La mujer del mañana de Tom King y Bilquis Evely, recoge ese mismo espíritu de aventura, aprendizaje y venganza, trasladándolo a un escenario galáctico. Lo que emerge no es una simple historia de superhéroes, sino una reinterpretación moderna de los grandes relatos fronterizos: una joven que busca justicia, una guerrera imperfecta que actúa como guía y un largo camino en el que ambas descubrirán quiénes son realmente.
Porque, a veces, los mejores westerns no transcurren entre desiertos y diligencias. Algunos se desarrollan entre planetas lejanos, estrellas moribundas y heroínas capaces de volar.

jejejeje!!!!menuda pinta de macarrilla, parece mas bien que su inspiración viene de cualquier entrega de Perros callejeros, o mejor dicho de Perras callejeras otro de los inventos de José Antonio de la Loma.
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