SUPERGIRL ARRANCA CON DUDAS MIENTRAS PIXAR SIGUE DOMINANDO LA TAQUILLA
El panorama cinematográfico deja esta semana un claro contraste entre quienes vuelan alto y quienes apenas consiguen despegar. Mientras Pixar vuelve a demostrar que sus grandes franquicias siguen siendo un imán para el público, el nuevo universo de DC tropieza en uno de sus primeros grandes exámenes.
El estreno de Supergirl, protagonizada por Milly Alcock, ha comenzado su recorrido comercial con una recaudación mundial de 68 millones de dólares, repartidos entre 38 millones en Estados Unidos y otros 30 millones en el mercado internacional. Un resultado que, teniendo en cuenta el elevado presupuesto de producción —unos 170 millones de dólares—, invita al escepticismo sobre su capacidad para convertirse en un éxito financiero.
Las primeras previsiones no son especialmente optimistas. Si mantiene el ritmo actual, la película podría quedarse incluso por debajo de los aproximadamente 130 millones de dólares que lograron reunir en todo el mundo dos de los mayores fracasos recientes de DC: Blue Beetle y ¡Shazam! La furia de los dioses. Ambas marcaron mínimos históricos para la compañía en una época en la que el cine de superhéroes parecía prácticamente infalible desde fenómenos como El caballero oscuro o Los Vengadores.
Una situación parecida afronta también He-Man y los Masters del Universo. La producción, respaldada por Amazon, tampoco apunta a recuperar su inversión en las salas, aunque en este caso la estrategia parece diferente. Su posterior llegada a Prime Video podría suavizar el golpe económico, una oportunidad de la que la nueva aventura de Supergirl, ligada al ecosistema de Warner y HBO Max, no parece disponer con la misma claridad.
En el extremo opuesto de la clasificación continúa Toy Story 5, que mantiene un extraordinario rendimiento en su segundo fin de semana. La película ya se aproxima a los 600 millones de dólares recaudados en todo el mundo y se ha colocado entre los mayores éxitos comerciales de la historia de Pixar. Todavía le queda camino para alcanzar la barrera psicológica de los mil millones, aunque no sería la primera vez que la saga lo consigue.
De hecho, únicamente cinco películas del estudio han superado esa cifra, y todas ellas pertenecen a franquicias ya consolidadas: Toy Story 3, Toy Story 4, Del revés 2, Los Increíbles 2 y Buscando a Dory. Un dato que explica mejor que cualquier discurso por qué Pixar sigue apostando por continuar sus historias más populares. Entre las producciones completamente originales, el récord continúa perteneciendo a Buscando a Nemo, que en 2003 alcanzó unos impresionantes 940 millones de dólares.
La cartelera también ha dejado un estreno que ha pasado prácticamente inadvertido. Jackass: Lo mejor para el final no ha despertado el interés del público y confirma que la popularidad de la irreverente franquicia parece haber quedado definitivamente atrás, sin conseguir atraer ni a los seguidores de siempre ni a nuevas generaciones.
Mientras tanto, otros títulos continúan incrementando sus cifras globales. Michael ya roza los 1.000 millones de dólares al situarse en 977 millones, Obsession alcanza los 370 millones, Backrooms suma 330 millones, Star Wars: The Mandalorian and Grogu acumula 324 millones, El día de la revelación llega a los 193 millones y The Furious se queda, por ahora, en 35 millones.
Entre los estrenos limitados destaca también el buen comienzo de La invitación, que ha conseguido ingresar cerca de 380.000 dólares proyectándose únicamente en siete salas. Una cifra muy prometedora para A24, que encuentra así un motivo para sonreír apenas una semana después del discreto lanzamiento de La muerte de Robin Hood. En un mercado donde cada fin de semana puede cambiar el rumbo de un estudio, incluso los éxitos más modestos terminan teniendo un valor considerable.



Se veía a venir este sonoro batacazo donde no existen dudas que será uno de los fracasos de este año.
ResponderEliminar