KEANU REEVES INTENTÓ AYUDAR A CARL RINSCH ANTES DE SU CONDENA POR EL FRAUDE A NETFLIX



 KEANU REEVES INTENTÓ AYUDAR A CARL RINSCH ANTES DE SU CONDENA POR EL FRAUDE A NETFLIX

La historia detrás del caso de Carl Rinsch ha dado un giro definitivo. El director de 47 Ronin ha sido condenado a 30 meses de prisión tras ser declarado culpable de fraude electrónico y blanqueo de capitales por desviar cerca de 11 millones de dólares que Netflix había destinado a la producción de la serie de ciencia ficción White Horse, posteriormente conocida como Conquest. En medio del proceso judicial ha salido a la luz el papel que desempeñó Keanu Reeves, quien trató de ayudar al cineasta años antes de que su situación terminara en los tribunales.

El intérprete envió una carta al juez solicitando una cierta indulgencia en la sentencia y explicando que conocía de primera mano el deterioro personal que había sufrido Rinsch. Reeves recordó que en 2019 participó junto a otras personas cercanas al director en un intento de convencerle para que aceptara ayuda profesional. Sin embargo, el realizador rechazó cualquier intervención, una decisión que, según el actor, coincidió con un progresivo empeoramiento de su estado mental.

En su escrito, Reeves expresó su convicción de que el comportamiento de Rinsch pudo verse agravado por un uso inadecuado de la medicación y por otros factores que terminaron afectando profundamente a su capacidad de juicio. A su entender, esa situación alimentó episodios de grandiosidad, conductas autodestructivas y una creciente incapacidad para sacar adelante el proyecto que Netflix había financiado.

La investigación concluyó que una parte importante del dinero destinado a completar la serie nunca llegó a invertirse en la producción. En su lugar, el director realizó operaciones especulativas con criptomonedas y destinó millones de dólares a un estilo de vida de lujo, incluyendo la compra de varios automóviles Rolls-Royce y otros gastos personales completamente ajenos al desarrollo de la ficción.

Durante la vista de sentencia, el juez federal Jed Rakoff reconoció que las circunstancias psicológicas del acusado merecían ser consideradas. Aunque señaló que no observó indicios evidentes de psicosis durante el juicio, sí afirmó que algunas de las decisiones tomadas por el cineasta resultaban compatibles con un estado de carácter maníaco que iba mucho más allá de la mera ambición económica. Entre los ejemplos mencionó la adquisición de cinco vehículos Rolls-Royce registrados a nombre de terceros, una operación que calificó como especialmente llamativa.

La defensa insistió en que Carl Rinsch ha comenzado a recibir tratamiento y que actualmente afronta sus problemas de salud mental, argumento que contribuyó a que la pena fuera inferior a la solicitada inicialmente por las directrices federales. De hecho, aunque la Fiscalía pidió finalmente cinco años de prisión, esa petición ya suponía una reducción considerable respecto a los entre nueve y once años que contemplaban las recomendaciones habituales para un caso de estas características.

En esa rebaja también influyeron las numerosas referencias personales presentadas ante el tribunal. Además de Keanu Reeves, otras personas cercanas al director destacaron que no contaba con antecedentes penales y defendieron que su deterioro psicológico había tenido un peso importante en los hechos.

Junto a la condena de dos años y medio de cárcel, Rinsch deberá restituir a Netflix los aproximadamente 11 millones de dólares que desvió, continuar con un tratamiento ambulatorio de salud mental y mantenerse alejado del consumo de drogas. Salvo cambios de última hora, el cineasta ingresará en prisión el próximo 1 de septiembre, poniendo fin a uno de los episodios más insólitos relacionados con una gran producción de streaming en los últimos años.


Comentarios

  1. Una cosa es que el tenga confianza en el que ha sido finalmente condenado, y otra cosa es lo que piensa la justicia.

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