VILLANOS DE CINE. BILLY DRAGO

 VILLANOS DE CINE.

BILLY DRAGO

William Eugene Burrows (Hugoton, Kansas, 30 de noviembre de 1945-Los Ángeles, 24 de junio de 2019)

Hablar de Billy Drago es adentrarse en uno de esos rostros inolvidables del cine de género, un intérprete cuya presencia, magnética y perturbadora, parecía hecha a medida para habitar los márgenes del relato: villanos, forajidos, figuras ambiguas que se movían entre la violencia y el misterio.

Nacido como William Eugene Burrows el 30 de noviembre de 1945 en Hugoton, Kansas, su infancia estuvo marcada por la inestabilidad. Hijo de un especialista de cine y de una madre con ascendencia romaní, creció entre cambios constantes de entorno, una circunstancia que, con el tiempo, contribuiría a forjar esa cualidad errante y casi nómada que impregnaba muchos de sus personajes. Antes de dedicarse a la interpretación, trabajó en oficios muy diversos —desde presentador de radio hasta especialista de acrobacias—, experiencias que le otorgaron una fisicidad y una presencia escénica poco convencionales.

Su salto al reconocimiento llegó en 1987 con su interpretación del despiadado Frank Nitti en Los intocables de Eliot Ness, dirigida por Brian De Palma. En una película dominada por nombres como Kevin Costner y Sean Connery, Drago logró destacar con una composición inquietante, silenciosa y letal. Su rostro anguloso, su mirada penetrante y su forma casi felina de moverse convirtieron a su Nitti en una presencia difícil de olvidar, consolidándolo como uno de los grandes secundarios del cine criminal de finales de los años ochenta.

A partir de ahí, su carrera se desarrolló en un territorio muy específico: el cine de acción, el thriller y, especialmente, el horror. Participó en producciones como Delta Force 2, junto a Chuck Norris, y encontró un espacio particularmente fértil en el fantástico, donde su imagen encajaba con naturalidad en universos oscuros y estilizados. Uno de sus trabajos más recordados en este ámbito fue The Hills Have Eyes Part II, así como su inquietante aparición en Masters of Horror, episodio dirigido por Takashi Miike, donde su presencia adquiría tintes casi espectrales.

Lejos del circuito estrictamente hollywoodiense, Drago desarrolló una carrera prolífica en producciones independientes y europeas, convirtiéndose en un actor de culto. Su capacidad para dotar de profundidad a personajes extremos le permitió mantenerse activo durante décadas, incluso en proyectos de menor presupuesto, donde a menudo era el elemento más sólido del reparto.

En el terreno televisivo, también dejó huella con apariciones en series como Charmed, donde interpretó al demonio Barbas, uno de los villanos más recordados por los seguidores de la serie. Su trabajo en televisión reforzó esa imagen suya de antagonista carismático, capaz de imponer inquietud sin necesidad de grandes gestos.

En lo personal, estuvo casado con la actriz Silvana Gallardo hasta la muerte de ella en 2012. Fruto de esa relación nació su hijo, Darren E. Burrows, conocido por su participación en la serie Northern Exposure. Pese a su inclinación hacia personajes oscuros en pantalla, quienes trabajaron con él solían describirlo como una persona amable, reservada y profundamente profesional.

Billy Drago falleció el 24 de junio de 2019 en Los Ángeles, a los 73 años, tras complicaciones derivadas de un derrame cerebral. Con su muerte desaparecía uno de esos actores cuya carrera no siempre ocupó los titulares, pero cuya huella permanece indeleble en la memoria cinéfila.

Su legado no reside en grandes protagonistas ni en premios, sino en algo más difícil de capturar: la capacidad de convertir cada aparición en un instante de tensión, en una presencia que altera el equilibrio de la escena. Billy Drago fue, en esencia, un actor de atmósfera, un rostro que parecía pertenecer a otro tiempo o a otro mundo, y que encontró en el cine el lugar perfecto para seguir habitándolo.





Comentarios