UN VIAJE HACÍA EL FIN DEL MUNDO CON JENNA ORTEGA, Y LEOS CARAX.

UN VIAJE HACÍA EL FIN DEL MUNDO CON JENNA ORTEGA, Y LEOS CARAX.

En algún punto entre la fábula y la pesadilla, el nuevo proyecto de Leos Carax empieza a tomar forma. No lo hace de manera convencional —nunca lo ha hecho—, sino envuelto en una atmósfera de misterio que parece diseñada para ser sentida antes que comprendida. La película se titulará Lily May B, y su corazón narrativo latirá con la presencia de Jenna Ortega, convertida en eje emocional de esta deriva distópica.

La información, adelantada por Variety, deja entrever un relato que no se rige por estructuras clásicas. Más que una historia lineal, lo que propone Carax es una travesía: tres figuras —una niña, una joven y un niño— que cargan con secretos demasiado pesados para sobrevivir en soledad. El encuentro entre ellos no es casual, sino inevitable, como si el propio mundo en ruinas los hubiera empujado a cruzarse.

Ese mundo, por cierto, no es solo un escenario: es una herida abierta. Ciudades vacías, carreteras interminables y bosques que parecen observar en silencio configuran el paisaje de una huida constante. A lomos de una motocicleta, los personajes avanzan sin una meta clara, más guiados por la necesidad que por la esperanza. La búsqueda de identidad se convierte en motor, pero también en condena.

El tono, definido como una “road movie distópica y surrealista”, encaja con la trayectoria de un cineasta que siempre ha transitado los márgenes. Aquí, el viaje no es solo físico: es también una exploración emocional, casi existencial, donde cada peligro al que se enfrentan los protagonistas parece reflejar sus propios conflictos internos.

Aunque el rodaje no arrancará hasta la primavera de 2027, el proyecto ya se mueve en los circuitos de la industria. Bajo la producción de Hugo Sélignac y su compañía, la película forma parte del ecosistema del Marché du Film, ese hervidero paralelo al Festival de Cannes donde las ideas buscan convertirse en realidades tangibles.

Lo que queda, por ahora, es una imagen conceptual y una promesa: la de un relato que se adentra en la destrucción para encontrar, quizás, una forma de supervivencia. En el universo de Carax, perderse siempre ha sido el primer paso para descubrir algo esencial. Aquí, todo apunta a que el viaje será tan bello como inquietante.



Comentarios

  1. No se si a Jenna Ortega le beneficiara o perjudicara este papel que le ofrece el heredero de la nouvelle vague, Leos Carax.

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