PAUL WALTER HAUSER ENCARNARA A LOUIS XVI EN UNA COMEDIA ROMANTICA.

 PAUL WALTER HAUSER ENCARNARA A LOUIS XVI EN UNA COMEDIA ROMANTICA.

En los pasillos dorados de Versalles, donde la Historia suele escribirse con solemnidad, una nueva película propone algo muy distinto: reírse de ella sin perder de vista su tragedia. The Official Mistress irrumpe en el mercado del Festival de Cannes con una premisa tan irreverente como seductora, dispuesta a convertir los últimos días de la monarquía francesa en un juego de pasiones, rumores y ambiciones cruzadas.

El proyecto estará dirigido por Matt Brown, quien ya exploró el drama histórico desde una óptica elegante en The Man Who Knew Infinity. Aquí, sin embargo, parece dispuesto a soltar amarras y abrazar un tono mucho más lúdico, donde el romance se mezcla con la sátira y los códigos del drama de época se ven deliberadamente alterados.

En el centro de la historia aparece Luis XVI, interpretado por Paul Walter Hauser, en una versión que promete alejarse del retrato solemne para explorar sus inseguridades más íntimas. Su plan para silenciar los rumores sobre su impotencia pasa por institucionalizar una amante oficial, la condesa Madeleine de Vascone, encarnada por Mckenna Grace. Lo que podría parecer una solución política se convierte pronto en un laberinto emocional.

Porque en esa corte donde todo se negocia —el poder, el deseo, la reputación— emerge también René Rennault, un cocinero de origen humilde al que da vida Louis Partridge. Su objetivo no es solo ascender socialmente, sino recuperar un amor que creía perdido, incluso si para ello debe arriesgar la cabeza en el sentido más literal. Esa mirada “de abajo” dialoga con el exceso de “arriba”, construyendo un relato que juega constantemente con los contrastes.

El proyecto aún guarda algunos secretos, como la elección de la actriz que interpretará a María Antonieta, una figura clave para entender las tensiones de la corte. Su incorporación podría terminar de definir el equilibrio entre lo histórico y lo paródico que busca la película.

En cuanto al tono, los propios responsables lo describen como una mezcla de opulencia, erotismo y peligro, atravesada por un humor consciente de su anacronismo. Referencias como Wuthering Heights, Shakespeare in Love o Les Liaisons dangereuses apuntan a una obra que no teme oscilar entre la pasión romántica y la intriga venenosa.

La producción, impulsada por nombres como Brunson Green —nominado al Oscar por The Help—, arrancará su rodaje en septiembre en localizaciones europeas. Mientras tanto, la encargada de mover el proyecto en el mercado internacional será North.Five.Six, que buscará posicionarlo como una de las propuestas más llamativas surgidas al calor de Cannes.

Más que reconstruir la Historia, The Official Mistress parece querer jugar con ella, deformarla y observarla desde un prisma contemporáneo. En ese gesto, entre lo irreverente y lo romántico, puede estar su mayor atractivo: convertir el ocaso de un sistema en un espectáculo tan decadente como irresistiblemente divertido.



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