EL OJO CRITICO.
HELLBOY: EL HOMBRE RETORCIDO (2024)
REPARTO: JACK KESY, ADELINE RUDOLPH, JEFFERSON WHITE, LEAH McNAMARA, JOSEPH MARCELL, NATHAN COOPER, MARTIN BASSINDALE, HANNAH MARGETSON, CAROLA COLOMBO
DIRECTOR: BRIAN TAYLOR
MÚSICA: SVEN FAULCONER
PRODUCTORA: DARK HORSE ENTERTAINMENT, MILLENNIUM MEDIA
DURACIÓN: 100 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Lejos de los fuegos artificiales digitales que han dominado buena parte del cine fantástico reciente, Hellboy: El hombre retorcido apuesta por un camino inesperado: regresar al terror rural, al folklore oscuro y a las historias que parecen surgir de una vieja leyenda susurrada junto a una hoguera. El resultado es una película irregular, sí, pero también una de las aproximaciones más fieles al espíritu sombrío y sobrenatural de los cómics creados por Mike Mignola.Desde sus primeros minutos, la cinta abandona cualquier intención de competir con las grandes superproducciones de superhéroes. Aquí no hay una amenaza capaz de destruir el planeta ni una batalla final diseñada para llenar pantallas IMAX. Lo que encontramos es algo mucho más pequeño y, precisamente por ello, más inquietante: una comunidad atrapada por antiguas maldiciones, supersticiones arraigadas y fuerzas malignas que parecen habitar en los rincones olvidados de Estados Unidos.
Jack Kesy asume el desafío de interpretar a Hellboy con una visión distinta a la de sus predecesores. Su versión del personaje resulta más seca, menos inclinada al humor constante y más cercana a un investigador paranormal cansado de enfrentarse a horrores imposibles. No intenta imitar a nadie, y esa decisión juega a su favor. Su presencia transmite la sensación de un ser condenado a caminar entre dos mundos sin pertenecer realmente a ninguno.
La gran baza de la película es su atmósfera. Los bosques húmedos, las carreteras secundarias, las casas desvencijadas y los paisajes montañosos construyen un escenario que parece contaminado por una amenaza invisible. Cada plano respira decadencia. Cada sombra parece esconder algo que observa desde la oscuridad. La dirección entiende que el miedo no siempre nace de mostrar monstruos, sino de sugerir que el mal lleva generaciones instalado en un lugar.
Cuando aparece el Hombre Retorcido, la película alcanza sus mejores momentos. La criatura posee una presencia perturbadora y encarna ese tipo de villano salido directamente de los cuentos populares más crueles. No es únicamente un enemigo físico; representa la corrupción del alma, la tentación y los pecados que persiguen a quienes creen haber escapado de ellos.
Sin embargo, la producción también arrastra limitaciones evidentes. Algunos efectos visuales carecen del impacto necesario y ciertas secuencias parecen víctimas de un presupuesto demasiado ajustado para la ambición del material original. El ritmo tampoco siempre encuentra el equilibrio adecuado, alternando escenas muy logradas con otras que se sienten apresuradas o poco desarrolladas.
Aun así, sería injusto medir Hellboy: El hombre retorcido únicamente por aquello que no puede ofrecer. Su mayor virtud reside en comprender que Hellboy nunca fue solo un héroe que golpea monstruos gigantes. Siempre fue un personaje ligado a las leyendas, a la brujería, a las maldiciones ancestrales y a los rincones más oscuros del imaginario popular.
Puede que no alcance la espectacularidad de otras adaptaciones ni la elegancia visual de las películas de Guillermo del Toro, pero posee una identidad propia que se agradece. Es una obra más pequeña, más sucia y más cercana al terror gótico que a la aventura fantástica. Y precisamente en esa modestia encuentra parte de su encanto.
Al finalizar, queda la sensación de haber recorrido una carretera secundaria que atraviesa territorios malditos, donde las historias de brujas, demonios y pactos infernales siguen vivas. Un viaje imperfecto pero sugestivo, capaz de recordar que los monstruos más interesantes no siempre aparecen bajo los focos; a veces esperan escondidos entre la niebla de los viejos cuentos.


Hellboy hasta el momento se había enfrentado al mal en digamos peliculas de aventuras, pero en esta ocasión da un giro radical y nos encontramos ante un film de terror que no es una joya, pero te hace pasar un rato mas o menos entretenido.
ResponderEliminar