EL OJO CRITICO. EL MATADERO: ACECINADOS (2025)

 EL OJO CRITICO.



EL MATADERO: ACECINADOS (2025)

REPARTO: SHERRY LEIGH, JIM LAIRMORE, BRYAN BUTLER, REMINGTON TULLY, DONE DOWE, MARY GRONDONA, SARA CLEMENTINA KING, MADI LEWIS

DIRECTOR: RICK ROESSLER 

PRODUCTORA: SCREENBOUND INTERNATIONAL PICTURES 

DURACIÓN: 87 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS

En El Matadero: Acecinado, Rick Roessler construye una experiencia que no busca tanto agradar como incomodar, y lo hace desde un territorio donde el horror físico se mezcla con una inquietud más profunda, casi moral. La película se presenta como un thriller de apariencia cruda, pero pronto revela una ambición mayor: convertir el espacio del matadero en algo más que un escenario, en una metáfora viscosa y perturbadora de la descomposición humana.

Desde sus primeros compases, la cinta impone un ritmo áspero, deliberadamente incómodo. No hay concesiones fáciles ni alivios innecesarios. Roessler filma con una mirada que parece disfrutar del detalle desagradable, pero sin caer del todo en el exhibicionismo gratuito. La violencia, cuando aparece, no es explosiva sino sostenida, como una presión constante que va cerrando el cerco sobre el espectador.

Uno de los mayores aciertos del filme es su atmósfera. La sensación de encierro, de aire viciado, de maquinaria que nunca se detiene, se filtra en cada plano. El sonido juega aquí un papel crucial: chirridos metálicos, golpes secos, ecos lejanos… todo contribuye a crear un entorno que parece vivo, hostil, casi consciente de lo que ocurre en su interior. Es un espacio que devora a los personajes poco a poco.

Sin embargo, no todo funciona con la misma precisión. El guion, en su empeño por sostener el misterio, a veces se enreda en sí mismo. Hay decisiones narrativas que parecen más pensadas para sorprender que para construir coherencia, lo que provoca cierta desconexión en momentos clave. Algunos personajes, además, se quedan a medio camino entre el arquetipo y el desarrollo real, lo que limita el impacto emocional de sus destinos.

Aun así, la película logra mantenerse en pie gracias a su intensidad. Hay una voluntad clara de incomodar, de obligar al espectador a permanecer dentro de una experiencia que no resulta placentera. Y eso, en un panorama donde el terror a menudo se diluye en fórmulas repetidas, tiene un valor propio.

El Matadero: Acecinado no es una película para todos los públicos ni pretende serlo. Es áspera, irregular por momentos, pero también valiente en su forma de explorar lo desagradable sin pedir permiso. Más que un relato cerrado, funciona como una sensación persistente, un eco que sigue resonando después de que las luces se encienden. Y quizá ahí, en esa incomodidad que no desaparece del todo, es donde encuentra su verdadera identidad.



Comentarios

  1. Mala pelicula de terror, que si se toma en serio no hay por donde cogerla, sin embargo si te la coges en plan cachondeo, puedes disfrutar bastante con ella. El film es un canto a la tercera edad, donde la sexualidad no desaparece cuando se entra en esa etapa de la vida,... al menos para los protagonistas. Por cierto, ojo con lo que comes.

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