EL CINE DE LOS AÑOS 70. ESTRELLA OSCURA (DARK STAR) (1974)

  EL CINE DE LOS AÑOS 70.


ESTRELLA OSCURA (DARK STAR) (1974)

REPARTO: DAN O’BANNON, BRIAN NARELLE, CAL KUNIHOLM, DRE PAHICH, NICK CASTLE, MILES WATKINS, JOE SAUNDERS

DIRECTOR: JOHN CARPENTER 

MÚSICA: JOHN CARPENTER 

PRODUCTORA: BRYANSTONE PICTURES 

DURACIÓN: 83 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS 

Dark Star parece nacida de una mezcla imposible entre la ciencia ficción filosófica, la comedia universitaria y el agotamiento existencial de unos astronautas que llevan demasiado tiempo flotando lejos de cualquier cosa parecida a la cordura. Mucho antes de convertirse en el maestro del terror moderno gracias a Halloween o The Thing, John Carpenter debutó en el largometraje con esta rareza espacial de espíritu artesanal y alma profundamente nihilista.


La película arranca como si fuera una parodia de 2001: A Space Odyssey rodada por estudiantes cansados, fumados y atrapados durante años en una nave que se cae a pedazos. Pero cuanto más avanza, más claro queda que bajo su apariencia de sátira improvisada se esconde una visión sorprendentemente lúcida sobre el aislamiento, el aburrimiento y el absurdo de la existencia humana.


La tripulación de la Dark Star ya no explora el universo con entusiasmo heroico. Sus integrantes parecen oficinistas cósmicos atrapados en una rutina interminable, condenados a cumplir órdenes mecánicas mientras la apatía consume lentamente cualquier resto de humanidad. Carpenter convierte la inmensidad del espacio en un lugar mugriento, claustrofóbico y casi deprimente. Nada brilla realmente. Todo parece usado, desgastado, cansado de existir. Décadas después, esa visión influiría claramente en películas como Alien, que heredaría esa idea de los trabajadores espaciales alejados del glamour futurista.


Lo fascinante de Dark Star es cómo consigue transformar sus limitaciones técnicas en parte esencial de su personalidad. Los efectos especiales son rudimentarios, los decorados mínimos y algunos elementos rozan directamente lo cutre, pero Carpenter filma todo con una convicción tan sincera que la precariedad termina jugando a favor de la película. El universo de Dark Star parece construido con chatarra y resignación, y precisamente por eso resulta creíble.


Entre discusiones absurdas, silencios incómodos y situaciones delirantes, emerge un humor extraño, seco y profundamente existencialista. Uno de los momentos más memorables llega cuando un personaje mantiene una conversación filosófica con una bomba inteligente a punto de explotar. La escena, ridícula y brillante al mismo tiempo, resume perfectamente el espíritu de la película: seres humanos intentando encontrar lógica y significado en medio de un cosmos completamente indiferente.


También sorprende la capacidad de Carpenter para crear atmósfera incluso cuando todavía estaba lejos de dominar el lenguaje visual que lo haría célebre. Ya se percibe aquí su talento para el ritmo pausado, la tensión silenciosa y los espacios vacíos que parecen esconder algo inquietante. Aunque el tono sea más cómico que terrorífico, el director ya demuestra una habilidad especial para convertir el aislamiento en una sensación física.


Vista hoy, Dark Star continúa funcionando como una pequeña anomalía dentro de la ciencia ficción de los setenta. No pretende deslumbrar con épica ni maravillar con optimismo tecnológico. Su mirada hacia el futuro es cansada, irónica y melancólica. El espacio exterior deja de ser un territorio romántico para convertirse en una oficina flotante donde la locura llega lentamente, empujada por el tedio y la soledad.


Más que una simple curiosidad dentro de la filmografía de Carpenter, la película se siente como el germen imperfecto de muchas ideas que después definirían toda su carrera. Y quizá ahí reside gran parte de su encanto: en observar a un cineasta todavía joven jugando con cuatro duros, pero imaginando ya mundos infinitamente más grandes que el presupuesto que tenía delante.




Comentarios

  1. Soy un admirador de la obra de John Carpenter, y tengo que decir que esta pelicula no me gusto nada, hecha con cuatro duros y una trama que al menos a mi no me consiguio atrapar. De risa es el extraterrestre que aparece con el aspecto de una pelota de playa hinchable con dos patas, no se si es para reír o llorar.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario