DAVID FINCHER ESTRENARA EN NOVIEMBRE DEL CORRIENTE AÑO, LA NO SECUELA DE "ERASE UNA VEZ EN... HOLLYWOOD".
DAVID FINCHER ESTRENARA EN NOVIEMBRE DEL CORRIENTE AÑO, LA NO SECUELA DE "ERASE UNA VEZ EN... HOLLYWOOD".
No hay título oficial, pero sí una certeza: el universo de Érase una vez en… Hollywood vuelve a expandirse, aunque lo haga desde un ángulo inesperado. Lo que parecía un rumor persistente ha terminado por confirmarse: Netflix apuesta fuerte por una nueva incursión en aquel imaginario crepuscular, esta vez con David Fincher tomando las riendas a partir de un guion firmado por Quentin Tarantino.
El resultado no es exactamente una secuela, sino una especie de eco tardío, una deriva narrativa que rescata a Cliff Booth, el personaje encarnado por Brad Pitt, y lo sitúa ocho años después de los acontecimientos de Érase una vez en... Hollywood. Corre el año 1977 y Booth ya no es solo un especialista taciturno con pasado turbio: ahora se mueve entre las sombras de la industria como un “solucionador de problemas”, una figura que parece hecha a medida para el cine de Fincher, donde la ambigüedad moral es siempre protagonista.
La estrategia de estreno también rompe con lo habitual. La película llegará primero a las salas de todo el mundo el 26 de noviembre, pero lo hará de forma limitada: únicamente en pantallas IMAX y durante dos semanas. Después, como si se tratara de una segunda vida, desembarcará en la plataforma el 23 de diciembre, completando así un recorrido que evidencia el interés de Netflix por redefinir su relación con la exhibición tradicional.
Alrededor de Pitt se despliega un reparto heterogéneo: Elizabeth Debicki, Scott Caan, Carla Gugino, Yahya Abdul-Mateen II, Peter Weller, entre otros nombres que sugieren una galería de personajes tan variada como imprevisible. Todos ellos orbitan alrededor de un Hollywood que ya no es el mismo, un lugar donde la nostalgia convive con la decadencia.
Curiosamente, el anuncio llega acompañado de otra reconfiguración en el calendario del gigante del streaming. La fecha elegida coincidía inicialmente con el lanzamiento de Narnia: El sobrino del mago, dirigida por Greta Gerwig, cuyo estreno se retrasa finalmente a febrero de 2027. Un movimiento que deja espacio para que esta nueva historia respire en solitario, al menos durante su breve paso por salas.
Mientras tanto, Brad Pitt se mantiene en una fase especialmente activa. Apenas dos meses antes, protagonizará En el corazón de la bestia, dirigida por David Ayer, donde cambiará el artificio de Hollywood por la crudeza de la naturaleza salvaje de Alaska.
Todo apunta a que este nuevo proyecto, con o sin título definitivo, no buscará repetir la magia del original, sino reinterpretarla. En manos de Fincher, el mito de Cliff Booth puede transformarse en algo más oscuro, más introspectivo. Quizá menos luminoso, pero también más incisivo. Porque si algo sugiere esta inesperada alianza creativa, es que Hollywood —el real y el imaginado— sigue siendo un territorio fértil para contar historias sobre lo que queda cuando el brillo se apaga.

La pelicula de Tarantino ya era una pelicula sobrevalorada, veremos que tal será esta.
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