BILLY JOEL ARREMETE CONTRA EL BIOPIC QUE PREPARA JOHN OTTMAN SOBRE SU PERSONA.

 BILLY JOEL ARREMETE CONTRA EL BIOPIC QUE PREPARA JOHN OTTMAN SOBRE SU PERSONA.

En algún despacho de Hollywood alguien decidió que contar la historia de Billy Joel sin su consentimiento era una buena idea. Y no solo eso: hacerlo sin sus canciones. La propuesta, que en otro contexto podría parecer un experimento arriesgado, aquí roza lo insólito. Porque cuando se trata de biografías musicales, la música no es un complemento: es el alma misma del relato.

El proyecto en cuestión, Billy & Me, lleva tiempo gestándose con John Ottman a los mandos y un guion firmado por Adam Ripp. Sobre el papel, todo parece encajar dentro de la maquinaria habitual del biopic contemporáneo. Sin embargo, hay una ausencia que pesa más que cualquier nombre del equipo técnico: la del propio Joel.

El músico no solo se ha desmarcado del proyecto, sino que ha sido contundente al calificarlo como un error tanto legal como profesional. Desde su entorno aseguran que los responsables del filme fueron advertidos hace años de que no contarían ni con los derechos sobre su vida ni con su repertorio. Es decir, que la película nace, en cierto modo, sabiendo lo que no podrá ser.

Paradójicamente, los productores sí han conseguido apoyarse en figuras clave del pasado del artista: su antiguo representante, Irwin Mazur, y su amigo y batería Jon Small. Desde ahí construyen una historia que rehúye el esquema clásico del ascenso a la fama. En lugar de recorrer los grandes éxitos, la película se detiene en los años previos, cuando Joel aún buscaba su voz en bandas como The Hassles y el éxito era apenas una posibilidad lejana.

La intención, según defienden, nunca fue abarcar toda la vida del artista ni apropiarse de su legado musical. Hablan más bien de una historia de origen, íntima y lateral, narrada desde quienes estuvieron allí antes de que el nombre de Billy Joel llenara estadios. Una perspectiva tangencial que intenta esquivar la necesidad de los himnos que lo hicieron eterno.

Pero ahí es donde la propuesta se vuelve frágil. El cine reciente ha demostrado que este tipo de relatos dependen profundamente de la conexión emocional que generan sus canciones. Películas como Bohemian Rhapsody o Michael no solo reconstruyen vidas: reconstruyen recuerdos colectivos a través de la música. Sin ella, el relato pierde una dimensión esencial, casi invisible pero decisiva.

Así, Billy & Me avanza en una cuerda floja: la de contar la historia de un icono sin poder utilizar aquello que lo convirtió en icono. Un ejercicio que, más que un biopic al uso, se perfila como una reinterpretación incompleta, un eco sin melodía principal.

Quizá ahí resida su mayor incógnita: si será capaz de encontrar su propia música… o si quedará como una canción que todos reconocen, pero que nunca llega a sonar.



Comentarios

  1. Por Dios, basta ya de estos biopics sobre cantante que no aportan nada.

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