BEN STILLER ENTRE ANGELES EN SU NUEVO PROYECTO PARA NETFLIX.

BEN STILLER ENTRE ANGELES EN SU NUEVO PROYECTO PARA NETFLIX.

Entre oficinas asépticas y pasillos interminables, Ben Stiller ha construido en los últimos años una segunda vida profesional inesperadamente sólida. Tras el fenómeno de Separación, donde su mirada como director redefinía la angustia contemporánea desde lo corporativo, el actor vuelve ahora a situarse frente a la cámara… pero en un terreno mucho menos terrenal.

Su próximo destino no está en ninguna oficina: está en el cielo.

“A Matter of Time”, el nuevo proyecto impulsado por Netflix en colaboración con Sony Pictures, propone un giro hacia lo fantástico con una historia donde lo divino se inmiscuye en lo cotidiano. La película estará dirigida por Harry Bradbeer, cuya sensibilidad ya brilló tanto en Fleabag como en Enola Holmes, dos obras capaces de equilibrar humor, emoción y ligereza con una precisión casi quirúrgica.

En el centro del relato aparece una figura tan improbable como decisiva: un ángel que desciende a la Tierra con una misión incómoda, persuadir a un hombre solitario para que entregue su vida por un bien mayor. Sin embargo, la intervención celestial no se desarrolla como estaba prevista. Lo que debía ser un sacrificio inevitable se transforma en un despertar: el protagonista encuentra sentido, conexión y, cómo no, amor. Una grieta en el plan divino que convierte la historia en algo más cercano a una reflexión emocional que a una fábula moral.

A su lado estará Nicholas Galitzine, que continúa consolidándose como uno de los rostros más versátiles del panorama actual. Su carrera, que pronto lo llevará a encarnar a He-Man en Masters of the Universe, suma aquí un registro diferente: el de lo etéreo, lo simbólico, lo casi espiritual. Completa el reparto Bella Maclean, mientras que el guion reúne a nombres tan dispares como Simon Beaufoy —ganador del Oscar por Slumdog Millionaire— junto a Justin Haythe, Madeleine George y Peter Byrne.

En cierto modo, la película dialoga con una tradición muy concreta del cine: aquella que convierte lo sobrenatural en espejo de lo humano. Hay ecos inevitables de ¡Qué bello es vivir!, pero también una sensibilidad contemporánea más cercana a la introspección que al milagro grandilocuente. Aquí los ángeles no vienen a imponer destino, sino a cuestionarlo.

El proyecto, además, no surge en el vacío. En paralelo, Hollywood parece haber redescubierto el potencial dramático —y hasta irónico— de las figuras celestiales. Desde propuestas como “Movida celestial”, con Keanu Reeves interpretando a un guardián poco convencional, hasta la despedida de Good Omens, lo angelical vuelve a ocupar un espacio que durante años había quedado eclipsado por multiversos y distopías.

Quizá no sea casualidad. En tiempos saturados de realidades fragmentadas, mirar hacia el cielo —aunque sea desde la ficción— ofrece otra clase de preguntas. Y en ese cruce entre redención, amor y destino, “A Matter of Time” parece querer encontrar su propia respuesta.



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