UN TRIO DE ASES DOMINA LA TAQUILLA MUNDIAL.

 UN TRIO DE ASES DOMINA LA TAQUILLA MUNDIAL.

El pulso de la taquilla global sigue dominado por tres títulos que han encontrado un equilibrio casi perfecto entre el mercado doméstico y el internacional. Super Mario Galaxy: La película avanza con paso firme hacia cifras de auténtico fenómeno, superando los 600 millones de dólares en menos de dos semanas, mientras Proyecto Salvación ya ha rebasado los 500 en poco más de tres, confirmando su solidez como propuesta de gran público. Algo más atrás en el tiempo, pero igualmente consistente, Hoppers continúa sumando hasta sobrepasar los 350 millones, demostrando una resistencia poco habitual en cartelera.

En paralelo, el terreno del cine independiente también ofrece señales de vitalidad. El drama ha irrumpido con fuerza, acumulando más de 60 millones en apenas diez días. Todo apunta a que se unirá al selecto grupo de producciones de A24 que han logrado cruzar la barrera de los 100 millones a nivel mundial, siguiendo la estela de títulos como Todo a la vez en todas partes o Civil War. En el mercado estadounidense ya se ha colado entre las diez películas más taquilleras de la compañía, un logro nada menor para una propuesta de corte más autoral.

Más discreto, aunque curioso, ha sido el enfrentamiento en salas norteamericanas entre Faces of Death y Exit 8. La primera ha conseguido imponerse por un margen mínimo pese a contar con una distribución mucho más amplia, mientras que la producción japonesa ha demostrado una notable capacidad de recorrido internacional, superando los 40 millones globales tras su paso por Estados Unidos.

En España, el interés se ha concentrado en el regreso de Kill Bill: The Whole Bloody Affair, que ha cosechado cerca de medio millón de euros en su estreno, una cifra considerable para una propuesta de carácter casi evento. Sin embargo, otros lanzamientos han pasado prácticamente desapercibidos: Buena suerte, pásalo bien, no mueras y Atrapando a un monstruo apenas han logrado hacerse un hueco. Esta última, dirigida por Gore Verbinski, no alcanza siquiera los 10 millones en todo el mundo, mientras que la firmada por Bryan Fuller ni siquiera logra despegar.

Así, entre gigantes consolidados, apuestas independientes al alza y estrenos que luchan por no desvanecerse en silencio, la cartelera actual dibuja un mapa desigual pero revelador: el éxito, hoy más que nunca, parece depender tanto del músculo global como de la capacidad de conectar con el público en cualquier rincón del mundo.


Comentarios

  1. Dos de ellas, son de dibus y es normal que arrasen por el efecto familia.

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