LA PELICULA DE LA QUE STEVEN SPIELBERG SE DECLARA FAN.

 LA PELICULA DE LA QUE STEVEN SPIELBERG SE DECLARA FAN.

Hay miedos que el cine no solo despierta, sino que instala para siempre en la memoria colectiva. Si Alfred Hitchcock convirtió una ducha en territorio hostil con la ayuda visual de Saul Bass, Steven Spielberg logró algo aún más insidioso: transformar el mar en un lugar de sospecha permanente tras el impacto de Tiburón. Aquel escualo no solo redefinió el blockbuster moderno, también dejó una huella difícil de igualar dentro del suspense más cercano al terror.

Y, sin embargo, resulta curioso comprobar cómo Spielberg nunca ha abrazado de lleno el género. Más allá de su implicación en Poltergeist —dirigida oficialmente por Tobe Hooper, aunque con su sombra creativa muy presente—, su filmografía ha evitado los códigos más puros del horror: asesinos, posesiones, criaturas nocturnas. Un territorio que, lejos de rechazar, parece observar con respeto… e incluso con cierta renuncia.

Así lo dejó entrever recientemente al hablar de su eterna asignatura pendiente: dirigir una película de terror. El deseo existe, pero también una especie de bloqueo creativo provocado por la admiración. El cineasta reconoce que, cuando se enfrenta a obras que le impresionan de verdad, como Weapons de Zach Cregger, la necesidad de aportar algo propio se diluye. La experiencia como espectador le resulta tan completa que le basta. Es, en cierto modo, la paradoja del creador que se siente satisfecho como público.

La película, centrada en desapariciones infantiles en la inquietante localidad ficticia de Maybrook, dejó una huella especial en él, especialmente por la perturbadora presencia de Tía Gladys, personaje interpretado por Amy Madigan, cuyo eco ha sido tal que ya se prepara un spin-off centrado en su figura. Mientras tanto, Zach Cregger mantiene su agenda ocupada con una nueva entrega de la saga Resident Evil, retrasando cualquier regreso a ese universo.

Spielberg, por su parte, sigue orbitando sus obsesiones más reconocibles. Su próximo proyecto, El día de la revelación, vuelve a mirar hacia lo desconocido desde la ciencia ficción, un terreno que ha sabido moldear como pocos. Con un reparto encabezado por Emily Blunt, Colin Firth, Colman Domingo, Josh O'Connor y Eve Hewson, el film apunta a convertirse en una de las citas destacadas del verano.

Quizá Spielberg nunca llegue a dirigir una película de terror en sentido estricto. Pero tal vez no le haga falta. Porque, en el fondo, pocos cineastas han sabido inocular el miedo con tanta eficacia sin necesidad de habitar plenamente el género. Y eso, como el tiburón que nunca vemos del todo, sigue siendo parte de su misterio.



Comentarios

  1. Pues la verdad no se que le debería ver. Una pelicula muy normalita, cuyo único punto a favor es solo la presencia cuando aparece de un personaje.

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