EL OJO CRITICO. SOMNIUM (2024)

 EL OJO CRITICO.



SOMNIUM (2024)

REPARTO: GRACE VAN DIEN, JOHNNATHON SCHAECH, DAVID MOSKOVITZ, WILL PEITZ, PETER VACK, CHLOE LEVINE, GILLIAN WITHE, JOE FINFERA, CLARISSA THIBEAUX, DRAYA MICHELE, AMADOR PLASCENCIA, AMANDA JONES

DIRECTORA: RACHEAL CAIN STEPHENS MÚSICA: PETER RICQ PRODUCTORA: WORLD PICTURES DURACIÓN: 92 min.

En Somnium, Racheal Cain Stephens propone un viaje hacia los límites difusos entre la ambición y la pérdida de identidad, utilizando la ciencia ficción como vehículo para explorar una herida muy concreta: la de quienes persiguen un sueño que, poco a poco, comienza a devorarlos.

La historia sigue a una aspirante a actriz que aterriza en Los Ángeles con la esperanza de abrirse camino en una industria tan seductora como implacable. Su entrada en una clínica experimental del sueño —un espacio donde las fantasías pueden materializarse— actúa como detonante de un relato que se mueve constantemente entre la realidad y la percepción alterada.

Desde sus primeros compases, la película deja claro que no busca una narración convencional. Stephens opta por una estructura fragmentada, casi onírica, donde los límites narrativos se diluyen deliberadamente. Esta decisión, ambiciosa en su planteamiento, es también su principal arma de doble filo: por momentos, la atmósfera resulta hipnótica, pero en otros, la falta de claridad dramática genera una distancia que dificulta la implicación emocional.

Visualmente, Somnium apuesta por una estética contenida, casi claustrofóbica, donde la iluminación y los espacios cerrados refuerzan la sensación de encierro psicológico. Hay una voluntad evidente de construir una experiencia sensorial más que narrativa, como si la película quisiera ser vivida antes que comprendida. En sus mejores momentos, logra precisamente eso: sumergir al espectador en un estado de inquietud difusa, cercano a la lógica del sueño.

Sin embargo, el guion no siempre sostiene esa ambición. Las ideas que plantea —la manipulación de la mente, el precio del éxito, la disolución del yo— son sugerentes, pero rara vez alcanzan un desarrollo pleno. La película parece más interesada en sugerir que en explorar, lo que deja una sensación de potencial desaprovechado.

Aun así, el trabajo interpretativo aporta cierta solidez, especialmente en su protagonista, que consigue anclar emocionalmente un relato que, por naturaleza, tiende a dispersarse. Gracias a ello, incluso en sus momentos más confusos, la película mantiene un hilo humano reconocible.

En última instancia, Somnium es una obra irregular pero estimulante. No siempre funciona, ni siempre encuentra el equilibrio entre forma y fondo, pero sí deja tras de sí una sensación persistente, como esos sueños que no terminamos de entender… pero que se niegan a desaparecer al despertar.



Comentarios