EL OJO CRITICO. SNIPER: EN TIERRA DE NADIE (2026)

 EL OJO CRITICO.



SNIPER: EN TIERRA DE NADIE (2026)

REPARTO: TOM BERENGER, JOSH BRENER, CHAD MICHAEL COLLINS, TUKS TAD LUNGU, DOMINIQUE MAHER, RYAN ROBBINS, MANUEL RODRIGUEZ-SAENZ, MICHAEL ISA RUBIO

DIRECTOR: TREVOR CALBERLEY 

MÚSICA: SIMON RADCLIFE 

PRODUCTORA: DESTINATION FILMS 

DURACIÓN: 96 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS

Hay sagas que no sobreviven por su ambición, sino por su persistencia. La franquicia iniciada en 1993 con Sniper encontró en el mercado doméstico un terreno fértil donde crecer sin hacer demasiado ruido, alimentándose de una fórmula clara: misiones imposibles, duelos de francotiradores y una narrativa directa al grano. Sniper: En tierra de nadie no rompe esa tradición; más bien la reafirma, con todas sus virtudes… y también con sus limitaciones.

En esta nueva entrega, Tom Berenger regresa como el veterano Thomas Beckett, un personaje que ya es casi un vestigio de otra época del cine de acción. Su presencia aporta un peso simbólico evidente, casi crepuscular, especialmente cuando la historia vuelve a girar en torno a la relación paterno-filial con Brandon Beckett, ahora convertido en eje central de la saga. La premisa —una misión de rescate tras ser acusado injustamente y perseguido por mercenarios— no busca reinventar nada, sino ofrecer un terreno reconocible para los aficionados.

La película funciona mejor cuando se centra en lo que sabe hacer: tensión en la distancia, disparos medidos y esa sensación de peligro latente que surge antes de apretar el gatillo. Hay momentos en los que la puesta en escena logra capturar cierta crudeza táctica, recordando —aunque sea de forma lejana— al espíritu de las primeras entregas. Sin embargo, esa eficacia puntual no logra ocultar un problema recurrente: la falta de ambición narrativa.

El guion avanza sin sorpresas, apoyándose en giros previsibles y personajes que cumplen funciones más que desarrollarse como tales. La sensación es la de estar ante un producto que conoce perfectamente a su público y no pretende salirse del molde. Esto no es necesariamente un defecto, pero sí limita cualquier posibilidad de trascender.

Donde la película encuentra su mayor debilidad es en su acabado visual. Aunque competente, la dirección carece de personalidad y en ocasiones transmite esa textura propia del cine de consumo rápido, pensado más para plataformas que para perdurar en la memoria. Aun así, el oficio está ahí: las escenas de acción cumplen, el ritmo no decae y la duración juega a su favor.

En definitiva, Sniper: En tierra de nadie es una entrega coherente con la evolución de la saga: funcional, entretenida por momentos y claramente orientada a un espectador que busca acción sin complicaciones. No deja huella, pero tampoco lo pretende. Y quizá ahí resida, precisamente, su razón de ser.



Comentarios

  1. La verdad es que es una serie B prácticamente rodada en interiores en alguna nave abandonada, muy pobre estéticamente, solo al final hay acción y como suele suceder es lo mejor. Ojo que al final ya anuncian una continuación. La pelicula es bastante mediocre, donde yo solo salvaría a uno de los protagonistas, el bajito de la barba que responde al nombre de Cero.

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