EL OJO CRITICO. SI PUDIERA, TE DARÍA UNA PATADA (2025)

 EL OJO CRITICO.


SI PUDIERA, TE DARÍA UNA PATADA (2025)

REPARTO: ROSE BYRNE, DELANEY QUINN, ASAP ROCKY, CONAN O’BRIEN, IVY WOLK, DANIELLA MacDONALD, CHRISTIAN SLATER, DANIEL ZOLGHADRI, JOSH PAIS, HELEN HONG, ELLA BEATTY, LARK WHITE, MARK STOLZENBERG

DIRECTORA: MARY BRONSTEIN 

PRODUCTORA: A24 

DURACIÓN: 114 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS


Hay películas que entran en escena con vocación de comedia incómoda y acaban revelándose como algo más punzante, casi una radiografía emocional envuelta en carcajadas nerviosas. Si pudiera, te daría una patada pertenece a esa estirpe: una historia que parece ligera en su superficie, pero que va dejando pequeños cortes a medida que avanza.

En el centro de todo está Rose Byrne, que vuelve a demostrar una precisión casi quirúrgica para habitar personajes al borde del colapso. Su interpretación aquí no busca la simpatía fácil ni el gag evidente; al contrario, construye una protagonista que resulta tan reconocible como incómoda. Es una mujer atrapada entre lo que se espera de ella y lo que realmente desea decir —o gritar—, y Byrne encuentra en ese conflicto un terreno fértil para desplegar una comedia que duele.

La película juega constantemente con esa tensión. Hay momentos en los que el espectador siente la risa subir… solo para quedarse a medio camino, convertida en un gesto incómodo. Ese es, quizá, uno de sus mayores aciertos: no permitir una escapatoria emocional sencilla. Cada situación cotidiana —una discusión, una cena, un comentario aparentemente inofensivo— se convierte en una pequeña bomba de relojería.

Narrativamente, el film adopta un ritmo casi nervioso, como si acompañara el estado mental de su protagonista. No hay grandes giros ni artificios espectaculares; lo que hay es una acumulación de tensiones que van estrechando el cerco. En ese sentido, la película se siente más cercana a un retrato psicológico que a una comedia convencional. Y cuando finalmente estalla, lo hace de forma tan liberadora como devastadora.

Visualmente, apuesta por una puesta en escena aparentemente discreta, pero muy consciente de los espacios. Los interiores, en particular, funcionan como jaulas invisibles donde los personajes se mueven con una incomodidad palpable. Todo contribuye a esa sensación de asfixia emocional que recorre la historia.

Lo más interesante de Si pudiera, te daría una patada es cómo convierte la frustración cotidiana en materia narrativa. No habla de grandes tragedias, sino de esas pequeñas renuncias que, acumuladas, terminan definiendo una vida. Y en ese terreno, la película encuentra una honestidad que desarma.

Puede que no sea una propuesta para todos los públicos —su tono puede resultar demasiado ácido, incluso incómodo—, pero precisamente ahí reside su valor. No busca agradar, sino provocar. Y cuando lo hace, cuando acierta, deja una sensación difícil de sacudir: la de haber visto algo que, en el fondo, se parece demasiado a la vida real.






Comentarios

  1. Ufff!!! que tostón, al final uno no sabe si los pacientes están mas locos que la psicóloga protagonista.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario