EL OJO CRITICO. CUMBRES BORRASCOSAS (2026)

EL OJO CRITICO.

 


CUMBRES BORRASCOSAS (2026)

REPARTO: MARGOT ROBBIE, JACOB ELORDI, HONG CHAU, SHAZAD LATIF, ALISON OLIVER, MARTIN CLUNES, EWAN MITCHELL, OWEN COOPER, VY NGUYEN, AMY MORGAN, CHARLOTTE MELLINGTON, MILLIE KENT, JESSICA KNAPPETT

DIRECTORA: EMERALD FENNELL 

MÚSICA: CHARLI XCX 

PRODUCTORA: WARNER BROS 

DURACIÓN: 136 min.

PAÍS: REINO UNIDO, ESTADOS UNIDOS

Hay películas que confunden la intensidad con el ruido, la pasión con la insistencia, y esta Cumbres Borrascosas parece construida precisamente sobre ese malentendido. Lo que debería arder desde dentro —esa violencia emocional que da sentido al relato— aquí se convierte en una sucesión de gestos vacíos, de imágenes que buscan impacto inmediato pero carecen de cualquier poso. Todo está dispuesto para parecer profundo, pero nada termina de serlo.

Resulta especialmente llamativo que, incluso sin tener como referencia la novela original, la historia no funcione por sí sola. No hay una base dramática sólida, ni una progresión emocional que sostenga el viaje de los personajes. La película avanza como una colección de estampas: bellas, sí, pero desconectadas, incapaces de construir un relato coherente. Esa tormenta de sentimientos que debería atravesar la pantalla se queda en una brisa artificial, cuidadosamente diseñada pero completamente inofensiva.

El apartado visual es, sin duda, lo más evidente y también lo más engañoso. Hay un uso deliberado del color, una composición de plano que busca constantemente la postal perfecta, el impacto inmediato. Pero esa belleza acaba volviéndose estéril, casi decorativa, como si la película estuviera más interesada en ser fragmentada en clips que en ser experimentada como un todo. La estética devora al contenido, y lo poco que hay debajo no logra resistir.

A esto se suma un reparto que nunca llega a encontrar su lugar. Las interpretaciones parecen moverse en registros distintos, como si cada actor estuviera en una película diferente. No hay química, no hay fricción real, y eso resulta fatal para una historia que depende precisamente de esa conexión visceral. Lo que debería ser una relación destructiva y magnética se percibe como una coreografía forzada, una serie de poses sin vida.

El tratamiento de los temas más complejos tampoco ayuda. La película se aproxima a ellos desde la superficie, como si bastara con insinuarlos o envolverlos en una estética provocadora para dotarlos de significado. La reiteración de lo sexual, lejos de aportar capas, termina por vaciar aún más el conjunto, reduciendo el conflicto a una insistencia casi mecánica que nunca llega a comprender el dolor que pretende representar.

El ritmo, además, juega en contra. La narración se alarga sin justificación, se dispersa, pierde tensión. Y cuando intenta recuperar el pulso, lo hace recurriendo a los mismos recursos visuales y emocionales que ya han demostrado su ineficacia. Todo se siente reiterativo, agotado antes de tiempo.

Al final, queda la sensación de estar ante un ejercicio de estilo que se mira demasiado a sí mismo. Una obra que quiere ser moderna, provocadora y emocionalmente devastadora, pero que se queda en la superficie de todas esas aspiraciones. Ni conmueve, ni perturba, ni permanece. Solo pasa, dejando tras de sí una indiferencia difícil de ignorar.



Comentarios

  1. Decepcionante y muy mala adaptación de la obra de Emily Bronte, lo mejor es la fotografía y el vestuario. En cuanto a los protagonistas Margot Robbie aporta belleza y nada mas, en cuanto a Jacob Elordi, actor malo donde los haya, lo único que aporta al film es planta.

    ResponderEliminar

Publicar un comentario