EL CINE DE LOS AÑOS 70. TAL COMO ERAMOS (1973)

 EL CINE DE LOS AÑOS 70.



TAL COMO ERAMOS (1973)

REPARTO: ROBERT REDFORD, BARBRA STREISAND, BRADFORD DILLMAN, VIVECA LINDFORS, HERB EDELMAN, MURRAY HAMILTON, LOIS CHILE, JAMES WOODS, GEORGE GAYNES, PATRICK O’NEAL, SUSAN BLAKELY, ROY JENSON

DIRECTOR: SYDNEY POLLACK 

MÚSICA: MARVIN HAMLISCH 

PRODUCTORA: COLUMBIA PICTURES 

DURACIÓN: 118 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS

Con el paso de los años, Tal como éramos ha dejado de ser únicamente una historia de amor para convertirse en algo más amplio, casi inevitable: un reflejo emocional e ideológico de toda una época. Lo que en su estreno pudo parecer un romance elegante y melancólico, hoy se percibe como una pieza clave del cine de los setenta, capaz de capturar las tensiones íntimas y colectivas de una sociedad en transformación.

En el centro de todo están Katie y Hubbell, pero también lo está el país que los rodea. La película avanza como un diálogo constante entre lo personal y lo político, entre la intimidad de una relación y el pulso de una nación que se redefine tras la posguerra. A través de ellos, se dibuja ese choque entre dos formas de entender la vida: la comodidad confiada del sueño americano frente a la necesidad de cuestionarlo, de resistirlo incluso, desde la conciencia y los principios.

Sidney Pollack dirige con una precisión poco habitual en su cine más irregular, encontrando aquí un equilibrio que potencia tanto la sensibilidad del relato como su trasfondo ideológico. Y en esa armonía destacan dos interpretaciones que terminan por elevar la película: Robert Redford y Barbra Streisand construyen una relación de una autenticidad poco frecuente, despojándose de sus tics más reconocibles para dar forma a dos personajes que se sienten vividos, contradictorios y profundamente humanos.

Lo fascinante es cómo la película se niega a idealizar su propia historia. Aquí el amor no es un refugio perfecto, sino un territorio en disputa. Katie y Hubbell se quieren, pero ese afecto no basta para reconciliar sus diferencias ni para sostener el peso del tiempo. Hay algo inevitablemente doloroso en su evolución, una conciencia de que la compatibilidad emocional no siempre coincide con la compatibilidad vital.

Y, sin embargo, ahí reside gran parte de su fuerza. La emoción no nace de grandes gestos, sino de lo cotidiano: de las miradas, de los silencios, de todo aquello que se dice sin palabras. La película entiende que las relaciones más intensas no siempre son las que perduran, y que el recuerdo de lo vivido puede ser tan poderoso como su propia experiencia.

Por eso, más allá de su contexto histórico o de su importancia dentro de una etapa concreta del cine estadounidense, Tal como éramos permanece. Porque habla del amor desde un lugar incómodo pero honesto, donde el deseo, la admiración y la incompatibilidad conviven sin resolverse del todo. Y en esa tensión, tan cercana a la vida misma, encuentra su verdadera dimensión.





Comentarios

  1. Vale que es una pelicula romántica sobre un amor que a la larga resulta imposible, pero también es una visión muy interesante de lo que fue la famosa caza de brujas del senador McCarthy. Excelente fotografía, buen reparto entre los que esta un joven James Woods, y sobretodo una preciosa canción que da titulo a la pelicula interpretada como no, por Barbra Streisand. Muy buena pelicula, todo un clásico del cine de los años 70, que no ha perdido todo su encanto.

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