DAVID HARBOUR ENCARNARA AL CORONEL TRAUTMAN EN LA PRECUELA DE "EL ACORRALADO".

 DAVID HARBOUR ENCARNARA AL CORONEL TRAUTMAN EN LA PRECUELA DE "EL ACORRALADO".

Antes de convertirse en mito, John Rambo fue herida. Y hacia esa herida apunta ahora la nueva apuesta de Lionsgate, que prepara John Rambo como un viaje hacia los orígenes del personaje. No habrá aquí iconografía gastada ni poses reconocibles: la intención es retroceder hasta el momento en que todo empezó a romperse.

En ese proceso de construcción —o de destrucción— entra en juego David Harbour, que asumirá el papel del Mayor Trautman. Una figura esencial dentro del universo de Rambo, el hombre que entrena, guía y, en cierto modo, moldea al soldado antes de que la guerra haga el resto. Un personaje que en la saga clásica interpretó Richard Crenna, y cuya presencia siempre ha oscilado entre la autoridad paternal y la culpa silenciosa.

El joven Rambo tendrá el rostro de Noah Centineo, encargado de encarnar esa etapa previa a Acorralado, el filme que convirtió al personaje en icono de una época y en símbolo del trauma post-Vietnam. Aquí, sin embargo, la historia se centrará en lo que aún no se ha convertido en leyenda: el aprendizaje, las cicatrices iniciales, el proceso de transformación.

El guion, firmado por Rory Haines y Sohrab Noshirvan, promete un enfoque más introspectivo de lo habitual en la saga. Menos músculo exhibido y más conflicto interior. Una aproximación que parece alinearse con la elección de Jalmari Helander, cineasta que ya dejó claro en Sisu su gusto por la acción directa, física, pero también cargada de atmósfera y crudeza.

El reparto se completa con nombres como Jason Tobin, Quincy Isaiah, Jefferson White y Tayme Thapthimthong, en una producción que busca equilibrar lo coral con el peso simbólico de su protagonista.

Y aunque ya no esté frente a la cámara, la sombra de Sylvester Stallone sigue presente como productor ejecutivo. Él fue quien convirtió al personaje en un icono a lo largo de cinco películas, desde Acorralado hasta sus secuelas más recientes, dotándolo de una identidad que trascendía la pura acción para adentrarse en el terreno del trauma y la supervivencia.

No conviene olvidar que todo nace de la novela de David Morrell, publicada en 1972, donde Rambo era menos héroe y más figura trágica. Este nuevo proyecto parece querer recuperar precisamente ese espíritu: despojar al personaje de su condición de icono pop para devolverlo a su estado más vulnerable.

Si funciona, John Rambo no será solo una precuela, sino una relectura. Un intento de entender cómo se fabrica una máquina de guerra… y, sobre todo, qué parte del ser humano se pierde en el proceso.




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