THIMOTHÉE CHALAMET PRODUCIRA LA ADAPTACION PARA EL CINE DE "PATIO DE RECREO" DE RICHARD POWERS.

 THIMOTHÉE CHALAMET PRODUCIRA LA ADAPTACION PARA EL CINE DE "PATIO DE RECREO" DE RICHARD POWERS.

El universo literario de Richard Powers vuelve a llamar a las puertas del cine, esta vez con un proyecto que apenas comienza a tomar forma pero que ya deja entrever una ambición narrativa considerable. Warner Bros. se ha hecho con los derechos de adaptación de Patio de recreo, una novela coral donde distintas vidas, aparentemente inconexas, acaban encontrando un punto de convergencia tan remoto como simbólico.

En el centro de esta futura producción se encuentra la maquinaria creativa de Plan B Entertainment, la productora impulsada por Brad Pitt, junto a Brian Swardstrom, y con la implicación de Timothée Chalamet, quien, además de producir, podría asumir uno de los papeles principales si el desarrollo sigue adelante.

Pero más allá de la industria, lo que define el proyecto es su entramado humano. Powers construye una historia donde cuatro trayectorias vitales se despliegan en distintos puntos del mapa: desde una niña que experimenta con una primitiva escafandra en una piscina de Montreal, hasta una joven criada entre bases navales del Pacífico que encuentra refugio en el arte. En paralelo, un vínculo inesperado surge en un instituto de élite de Chicago, donde un antiguo juego de mesa conecta a dos estudiantes destinados a recorrer caminos opuestos: uno volcado en la literatura, el otro encaminado hacia avances decisivos en inteligencia artificial.

El destino de todos ellos converge en Makatea, un enclave real en la Polinesia Francesa cuya historia está marcada por la explotación de fosfatos y que ahora se enfrenta a una decisión crucial: convertirse en el epicentro de un experimento futurista —la creación de ciudades flotantes autónomas— o rechazar la llegada de estos nuevos colonizadores del mar. La votación de sus habitantes no es solo un trámite narrativo, sino el núcleo moral de una historia que enfrenta progreso y memoria, innovación y territorio.

Este no es el primer acercamiento de la industria al imaginario del escritor. Años atrás, Black Bear Pictures y la propia Plan B adquirieron los derechos de Desconcierto, otra de sus novelas más celebradas. En ella, Powers plantea un relato más íntimo: el de un astrobiólogo que, mientras busca vida en el universo, trata de comprender y ayudar a su hijo, un niño sensible y conflictivo que canaliza su mundo interior a través del dibujo de especies en peligro de extinción.

En esa historia, la ciencia vuelve a irrumpir como posible salvación —o dilema— a través de un tratamiento experimental basado en el neurofeedback, que utiliza patrones cerebrales de la madre fallecida para estabilizar las emociones del niño. Una premisa tan fascinante como inquietante, cuyo salto a la pantalla, por ahora, permanece en suspenso.

Así, entre proyectos que avanzan y otros que se diluyen en el tiempo, la obra de Richard Powers continúa orbitando Hollywood, desafiando a la industria a traducir su complejidad en imágenes. Y en ese intento, quizá, se encuentre el verdadero reto: capturar no solo historias, sino las ideas que las sostienen.



Comentarios

  1. Ni idea de esta obra literaria, pero la presencia que la tendrá imagino de Thimothee Chalamet ya me hecha para atrás.

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