PIXAR VUELVE A REINAR EN LA TAQUILLA.
El último fin de semana ha dejado una sensación curiosa en la taquilla internacional: dos rachas que parecían consolidadas han cambiado de dirección, una para bien y otra para mal. En un lado está Pixar Animation Studios, que parece haber recuperado el pulso en salas; en el otro, Warner Bros. Pictures, que tras una etapa particularmente fructífera ha tropezado con uno de sus estrenos recientes.Lo de Pixar, en realidad, tiene algo de espejismo. Durante un tiempo se instaló la idea de que el estudio atravesaba una crisis creativa o comercial, especialmente tras el paso de varias de sus películas por la plataforma Disney+, donde algunos títulos quedaron privados del recorrido tradicional en cines. Sin embargo, el talento del estudio nunca desapareció, ni tampoco su capacidad para conectar con el público.
Otra cuestión es el comportamiento del mercado. Las películas originales —aquellas que no pertenecen a una saga previa— lo tienen hoy mucho más complicado para atraer grandes audiencias. Lo demuestran casos recientes como Elemental, Soul, Turning Red, Elio o la más reciente Hoppers. Todas ellas parten de ideas nuevas, mundos inéditos y personajes sin historia previa, algo que el público parece abrazar con más cautela que las continuaciones de franquicias conocidas.
En ese contexto, el estreno de Hoppers ha supuesto una pequeña victoria simbólica. La película ha logrado 46 millones de dólares en su debut —siempre hablando de mercados donde ya se ha estrenado—, lo que la convierte en el mejor arranque para una película de animación original desde Coco, estrenada en noviembre de 2017. En su primer fin de semana global, el nuevo título de Pixar ha alcanzado unos 88 millones de dólares, incluyendo alrededor de 2,5 millones en España, donde ha liderado la taquilla.
La comparación resulta todavía más llamativa si se observa el rendimiento de Elio, que terminó su carrera comercial con apenas 154 millones de dólares en todo el mundo, una cifra que muchos analistas consideran el fracaso más evidente del estudio en taquilla reciente, con permiso de Lightyear. En ese sentido, el nuevo estreno parece indicar que el público aún responde cuando una propuesta original logra generar suficiente curiosidad.
Mientras Pixar respira con algo más de tranquilidad, el panorama es distinto para Warner. El estudio venía encadenando un periodo especialmente positivo en taquilla, pero su último fin de semana ha supuesto un pequeño frenazo. Algunos de sus estrenos recientes, entre ellos The Bride! y Scream 7, no han respondido a las expectativas con la misma contundencia que otros títulos del estudio en los últimos meses.
Es el juego imprevisible de la taquilla: un lugar donde las rachas cambian con facilidad y donde cada estreno puede alterar la narrativa dominante. Esta vez, Pixar parece haber recuperado algo de impulso con una apuesta original, mientras Warner descubre que incluso después de una cadena de éxitos, el público sigue teniendo la última palabra. 🎬



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