PAUL GREENGRASS NEGOCIA DIRIGIR UN NUEVO THRILLER "TEST DRIVER".
En una industria donde los proyectos se levantan y caen con la misma rapidez, hay ocasiones en las que un guion logra imponerse como objeto de deseo. Eso fue precisamente lo que ocurrió con el libreto de Matt Venne, que desató una intensa puja entre estudios en otoño de 2024 antes de encontrar un hogar definitivo. La apuesta no se quedó ahí: la elección de Paul Greengrass para dirigirlo confirma la ambición de convertirlo en algo más que un thriller convencional.
Aunque los detalles de la historia permanecen cuidadosamente ocultos, se sabe que la película girará en torno a dos personajes dentro de un contexto de acción sostenida. Un planteamiento aparentemente sencillo que, en manos de Greengrass, suele transformarse en una experiencia marcada por la tensión y el realismo. Su cine no se apoya tanto en el artificio como en la inmediatez, en esa sensación de urgencia que convierte cada escena en un espacio inestable.
No es casualidad que el estudio haya confiado en él tras leer el borrador. A lo largo de su carrera, Greengrass ha demostrado una capacidad singular para manejar narrativas intensas sin perder el pulso emocional. Desde United 93 hasta su contribución a la saga The Bourne Ultimatum, pasando por títulos como Captain Phillips o 22 July, su filmografía ha estado marcada por un interés constante en explorar el conflicto desde una perspectiva casi documental.
La producción, que podría arrancar entre finales de este año y principios de 2027, contará con Joby Harold y Tory Tunnell al frente, a través de su sello Safe House, junto a Joanna Kaye y Greg Goodman. Un equipo que apunta a una estructura sólida detrás de las cámaras, reforzada por la supervisión de Scott Aversano.
Mientras tanto, el director continúa ampliando su horizonte creativo. Tras el buen recibimiento de su último trabajo en el circuito de festivales, prepara el estreno de The Uprising, un drama histórico protagonizado por Andrew Garfield que abordará la rebelión contra Richard II.
En ese contexto, este nuevo thriller se perfila como una pieza clave dentro de su trayectoria reciente: un retorno a ese terreno donde la acción y la tensión no son solo espectáculo, sino herramientas para explorar la fragilidad humana bajo presión.

Su última pelicula, Laberinto en llamas, me gusto bastante, sin embargo sus anteriores trabajos no me satisfacen en absoluto.
ResponderEliminar