LA MASACRE DEL RATÓN (2025)

 EL OJO CRITICO

LA MASACRE DEL RATÓN (2025)

REPARTO: KATHI DeCOUTO, JAY ROBERTSON, JOSEPH EMMS, LAUREN LEPPARD, ATLANTA MORENO, VICTOR RIOS, NATASHA TOSINI, SHAYLI REAGAN, KEITH EYLES, IVETA DRULYTE, NAOMI FORBES, SAM ROWLANDS
DIRECTOR: ANDREA M. CATINELLA
MÚSICA: JAMES COX
PRODUCTORA: ITN STUDIOS
DURACIÓN: 80 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Hay películas que nacen con vocación de escándalo y otras que aspiran, humildemente, a integrarse en la tradición de un género. Mouseboat Massacre parece debatirse entre ambas intenciones sin decidirse nunca por una. Concebida como un slasher de bajo presupuesto con aroma a serie B orgullosa de sí misma, la cinta propone la figura de un asesino enmascarado con rostro de ratón que irrumpe en la vida de una joven vulnerable y su entorno, dejando tras de sí un reguero de violencia explícita.

La premisa podría haber dado lugar a una sátira retorcida sobre la iconografía infantil pervertida por el terror, pero la ejecución se revela torpe y errática. El ritmo es uno de sus principales problemas: las escenas se suceden sin una progresión dramática clara, alternando largos diálogos carentes de tensión con estallidos de violencia que no terminan de impactar. En lugar de construir atmósfera, la película parece conformarse con acumular momentos extremos esperando que alguno funcione por pura insistencia.

Visualmente, el conjunto acusa las limitaciones presupuestarias. La iluminación es irregular, los encuadres carecen de intención narrativa y el diseño del antagonista, que debería ser el gran reclamo icónico, resulta más cercano a un disfraz improvisado que a una figura destinada a perdurar en la memoria del aficionado al género. El uso de efectos digitales tampoco ayuda: lejos de intensificar el horror, lo diluye en una sensación constante de artificio.

En el apartado interpretativo, el reparto se mueve entre la sobreactuación y la inexpresividad, sin encontrar el tono adecuado para un relato que oscila sin control entre el horror crudo y la comedia involuntaria. La falta de un ancla emocional impide que el espectador conecte con el destino de los personajes, convirtiendo cada muerte en un trámite mecánico.

La masacre del ratón puede encontrar cierto eco entre quienes disfrutan del terror más desvergonzado y marginal, pero como propuesta cinematográfica se queda en un esbozo. Su voluntad provocadora termina siendo más ruido que discurso, más gesto que verdadera transgresión.

Comentarios

  1. Muy violenta y muy mala historia la que nos cuenta este largometraje que solo es recomendable para los amantes del gore, ya que en ese aspecto es un autentico festival, pero a la hora de la verdad es una pésima pelicula, muy mal rodada y con unos malisimos actores.

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