JASON REITMAN PRETENDE ASUSTARNO EN "71 MINUTOS".

 JASON REITMAN PRETENDE ASUSTARNO EN "71 MINUTOS".

En un mercado donde los grandes estudios compiten cada vez con mayor agresividad por hacerse con ideas capaces de destacar, 71 Minutes se ha convertido en uno de esos proyectos que despiertan apetito inmediato. Finalmente ha sido Sony Pictures quien ha logrado imponerse en una puja especialmente disputada, asegurándose un guion que llevaba semanas circulando entre despachos con un nivel de interés poco habitual.

El libreto, firmado por Ian Shorr, se mueve en coordenadas muy concretas: un thriller desarrollado en tiempo real, donde la urgencia narrativa no es solo un recurso, sino el propio motor de la historia. Un hombre en fuga, unos perseguidores cuya identidad permanece en la sombra y una cuenta atrás inamovible: 71 minutos hasta el amanecer. A partir de ahí, silencio. El proyecto guarda sus cartas, alimentando una expectación que forma parte, también, de su estrategia.

La producción correrá a cargo de Jason Reitman a través de su compañía Ghost Corp, junto a Erica Mills. Por ahora, su implicación se limita a la faceta de productor, aunque su posible salto a la dirección sigue en el aire, una incógnita que añade otro foco de interés a un proyecto todavía en fase embrionaria.

El recorrido de Shorr ayuda a entender el entusiasmo generado. Su nombre ha estado ligado recientemente a Infinite, dirigida por Antoine Fuqua y protagonizada por Mark Wahlberg y Chiwetel Ejiofor, además de otros desarrollos en marcha para Warner Bros., donde ya se encuentra en producción un nuevo proyecto con Keanu Reeves bajo la dirección de Tim Miller.

Pero más allá de los nombres, lo que define el caso de 71 Minutes es su origen: un guion “spec”, escrito por iniciativa propia sin encargo previo. Este tipo de apuestas, cuando funcionan, suelen convertirse en pequeñas piezas de caza mayor dentro de Hollywood. En este caso, más de veinte estudios y productoras mostraron interés antes de que Sony cerrara el acuerdo, confirmando que, a veces, una premisa clara y bien ejecutada sigue siendo el mejor reclamo.

Para Reitman, además, el proyecto se inscribe en una etapa de expansión creativa. Tras dirigir Saturday Night, centrada en los orígenes del mítico programa televisivo, continúa consolidando su perfil como productor, sin abandonar del todo su vínculo con franquicias como Los Cazafantasmas.

En un contexto saturado de fórmulas reconocibles, 71 Minutes apuesta por lo esencial: tiempo, tensión y un concepto lo suficientemente sólido como para sostenerlo todo. A veces, en medio del ruido, eso es exactamente lo que marca la diferencia.




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