EL OJO CRITICO. AJUSTE DE CUENTAS: LA CIUDAD DE LOS LOBOS (2025)

 EL OJO CRITICO.



AJUSTE DE CUENTAS: LA CIUDAD DE LOS LOBOS (2025)

REPARTO: AARON ECKHART, TANYA VAN GRAAN, KARL THANING, MOTSI TEKATEKA, DEAN GOLDBLUM, GRANT ROSS, DOMINIQUE MAHER, MATT NOLAN, ERIN MATTHEWS, KACEY MONTOYA, HAKEEM KAE-KAZIM

DIRECTOR: JOHN STALBERG 

MÚSICA: PAUL GALLISTER 

PRODUCTORA: GRAMERCY PARK MEDIA 

DURACIÓN: 93 min.

PAÍS: ESTADOS UNIDOS

Hay películas que nacen con la voluntad de recuperar una cierta fisicidad del cine de acción, ese aroma a asfalto, sudor y violencia directa que parecía haber quedado sepultado bajo el espectáculo digital. Ajuste de cuentas: La ciudad de los lobos intenta precisamente eso: construir un relato áspero, de vendetta urbana, apoyado en la figura de un hombre roto que regresa al conflicto para saldar cuentas con su pasado.

La premisa es tan clásica como funcional: un ex agente K-9 arrastrado de nuevo a la violencia cuando su entorno se ve amenazado por una red criminal. Interpretado por Aaron Eckhart, el protagonista se mueve entre la culpa, la rabia y una necesidad casi física de redención. Sin embargo, lo que en el papel podría haber sido un personaje complejo, en pantalla se queda a medio camino: Eckhart aporta presencia y oficio, pero el guion no termina de profundizar en sus contradicciones, limitándolo a un arquetipo reconocible.

La película funciona mejor cuando abraza su naturaleza de thriller directo, sin demasiadas pretensiones. Las escenas de acción, secas y sin excesivo ornamento, tienen cierta contundencia, especialmente en los enfrentamientos más cercanos, donde el cuerpo a cuerpo y la tensión inmediata sustituyen al artificio visual. No obstante, esa misma sencillez juega en su contra cuando la narrativa intenta expandirse hacia una trama de corrupción y crimen organizado que nunca termina de adquirir peso dramático.

Hay en La ciudad de los lobos una constante sensación de déjà vu. Ecos de otros títulos, de otros policías caídos en desgracia, de otras ciudades dominadas por la violencia. Pero lo que le falta no es originalidad —algo cada vez más difícil— sino una mirada propia, una personalidad que eleve el conjunto más allá de la mera repetición de códigos.

Aun así, la película encuentra cierto pulso en su tono sombrío y en su voluntad de no suavizar el viaje de su protagonista. Es un cine de género que no busca reinventarse, sino sobrevivir dentro de sus propios límites. Y en ese terreno, aunque irregular, cumple.

Al final, Ajuste de cuentas: la ciudad de los lobos no deja huella, pero tampoco se desvanece del todo: permanece como un relato funcional, duro y previsible, que recuerda más al cine de otra época que a una obra verdaderamente contemporánea.





Comentarios

  1. La primera entrega no era nada del otro mundo y esta sigue siendo lo mismo, nada del otro mundo, con alguna escena de accion buena y poca cosa mas, eso si tiene uno de los finales mas duros del cine de accion moderno.

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