EL ENGAÑO (2026)

 EL OJO CRITICO


EL ENGAÑO (2026)
REPARTO: PRIYANKA CHOPRA, KARL URBAN, ISMAEL CRUZ CORDOVA, GARY BEADLE, ZACH MORRIS, SAFIA OAKLEY-GREEN, TEMUERA MORRISON, VEDANTEN NAIDOO, DAVID FIELD, GREG HATTON, SACHIN JOAB, PACHARO MZEMBE
DIRECTOR: FRANK E. FLOWERS
MÚSICA: HENRY JACKMAN
PRODUCTORA: AMAZON MGM STUDIOS
DURACIÓN: 101 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
El engaño se presenta como una película de aventuras clásica en su planteamiento, pero teñida de un aire contemporáneo que intenta explorar la fragilidad de la verdad en un mundo dominado por las máscaras. La premisa —un grupo de personajes atrapados en una trama de traiciones, mapas ocultos y secretos enterrados— promete emoción, y en parte la cumple, aunque su recorrido se mueve entre la fascinación y cierta previsibilidad.

Desde sus primeras escenas, la película apuesta por un tono elegante y atmosférico, con paisajes que evocan la tradición del cine de exploradores y un ritmo que busca el equilibrio entre la acción y el misterio. Hay persecuciones bien coreografiadas, secuencias de tensión que funcionan y un uso inteligente de los escenarios naturales. Sin embargo, el verdadero interés no está en el tesoro que los protagonistas persiguen, sino en las mentiras que los unen y los separan. El guion intenta construir un relato sobre la confianza traicionada, sobre la necesidad de creer en alguien cuando todo parece impostado.

Esa ambición dramática, no obstante, tropieza a veces con los clichés del género. Algunos giros se adivinan con demasiada facilidad, y ciertos personajes quedan reducidos a funciones narrativas más que a presencias vivas. Cuando la película se detiene en los silencios y en las miradas, gana profundidad; cuando se precipita hacia la acción convencional, pierde parte de su personalidad.

Aun así, El engaño posee una virtud clara: su capacidad para recordar el placer del relato aventurero contado con seriedad, sin ironía excesiva ni guiños constantes. Es un film que cree en el poder del viaje, en la emoción del descubrimiento, y que se apoya en una puesta en escena sólida, de pulso clásico, donde cada escena intenta avanzar con claridad hacia su destino.

El tramo final, más oscuro y reflexivo, deja una impresión duradera. Allí la película revela su verdadero tema: la imposibilidad de escapar de las propias decisiones. Quizá no reinvente el cine de aventuras, pero lo honra con dignidad, ofreciendo un espectáculo entretenido que, entre mapas y mentiras, invita a mirar más allá de las apariencias. Un viaje irregular, sí, pero digno de emprender.

Comentarios

  1. Cuando ves una pelicula de aventuras y hechas mano al reloj muy frecuentemente, eso es síntoma de que la pelicula falla; y falla en su historia que no tiene y lo que hace referencia al pasado de la prota, como que no esta nada bien desarrollado, la fotografía es oscura, la historia básicamente se desarrolla en un solo sitio, no hay momentos de emoción, ni momentos adrenalínicos; la protagonista esta fatal y demuestra muy poco feeling con el resto de actores, puede que el único que destacaría sería a Karl Urban como el villano de la función. Vaya que me he aburrido a lo grande, viendo esta presuntamente pelicula de piratas.

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