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EL CINE DE LOS AÑOS 70.
SHAFT EN AFRICA (1973)
REPARTO: RICHARD ROUNDTREE, FRANK FINLAY, VONETTA McGEE, SPIROS FOCAS, FRANK McRAE, MARNE MAITLAND, NEDA ARNERIC, DEBEBE ESHETU, JACQUES HERLIN, JHO JHENKINS, WILLIE JONAH, ADOLFO LASTRETTI, JAMES E. MYERS
DIRECTOR: JOHN GUILLERMIN
MÚSICA: JOHNNY PATE
PRODUCTORA: METRO GOLDWYN MAYER
DURACIÓN: 112 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
No es que el film sea necesariamente malo, pero cuesta reconocer en él al personaje tal y como se había construido en las entregas anteriores. La sensación es parecida a imaginar a Philip Marlowe persiguiendo cazadores furtivos en la sabana africana: una idea curiosa, sí, pero difícil de encajar con su naturaleza original.
En esta ocasión, John Shaft aparece más cercano a la parodia que al detective duro del neo noir setentero. El personaje demuestra habilidades casi milagrosas: aprende dialectos etíopes en apenas una semana, domina el combate con bastones como si fuera un experto y, pese a no haber salido jamás de Harlem, logra hacerse pasar por un etíope más con sorprendente facilidad. A ello se suma un tratamiento del componente sexual que roza lo caricaturesco, con situaciones deliberadamente exageradas que contribuyen a ese tono casi autoparódico.
El film se abre así a un registro más aventurero y exótico. Parte del rodaje se realizó en Etiopía, lo que aporta una atmósfera poco habitual en la serie, y también parece haber escenas filmadas en Madrid, aunque sin acreditación explícita en pantalla. El argumento gira en torno a una red internacional dedicada al tráfico ilegal de africanos hacia Europa, una temática sorprendentemente adelantada a su tiempo para una producción de 1973, aunque abordada desde un enfoque muy distinto al que suele plantearse en el debate contemporáneo.
La trama introduce además referencias a cuestiones sociales delicadas —como la ablación— y culmina con un discurso del protagonista sobre la hipocresía de la sociedad europea y la explotación de los inmigrantes recién llegados, una reflexión que conecta con el contexto político del momento.
Tras las cámaras se encontraba John Guillermin, director especializado en cine de acción y aventuras que años después firmaría títulos tan conocidos como El coloso en llamas o el ambicioso remake de King Kong. Guillermin sustituyó aquí a Gordon Parks, responsable de las dos primeras películas del detective creado para la gran pantalla y convertido en uno de los iconos del cine de blaxploitation de los años setenta.
El protagonista vuelve a ser Richard Roundtree, cuya presencia sigue aportando carisma al personaje incluso cuando el guion lo coloca en terrenos que poco tienen que ver con sus orígenes. En la historia, Shaft se infiltra en una organización criminal dedicada al tráfico de personas dirigida por un empresario sin escrúpulos interpretado por Frank Finlay.
En definitiva, Shaft en África es una película singular dentro de la trilogía original. Más cercana al cine de espionaje y aventuras que al thriller callejero que definía a las anteriores, propone una versión distinta —y discutible— del célebre detective. Puede que pierda parte de la esencia que hizo memorable al personaje, pero como curiosidad dentro del cine de acción de los setenta sigue teniendo su interés. 🎬
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Ver una pelicula de Shaft sin la musica de Isaac Hayes se hace difícil, pero dejando esto de lado, puede que esta sea la mejor de las tres con Richard Roundtree. Accion y con un tema que hoy día sigue estando de actualidad.
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