EL CINE DE LOS AÑOS 70. PRIMAVERA EN OTOÑO (1973)

 EL CINE DE LOS AÑOS 70.



PRIMAVERA EN OTOÑO (1973)
REPARTO: WILLIAM HOLDEN, KAY LENZ, ROGER C. CARMEL, MARJ DUSAY, JOAN HOTCHKIS, JAMIE SMITH-JACKSON, NORMAN BARTOLD, LYNN BORDEN, SHELLEY MORRISON, DENNIS OLIVIERI, CLINT EASTWOOD, EUGENE PETERSON,
DIRECTOR: CLINT EASTWOOD
MÚSICA: MICHEL LEGRAND
PRODUCTORA: UNIVERSAL PICTURES
DURACIÓN: 106 min.

Podría decirse que Breezy —conocida en España como Primavera en otoño— funciona dentro de la carrera de Clint Eastwood como una especie de boceto emocional de lo que años después alcanzaría una plenitud mucho mayor en The Bridges of Madison County. En ambas historias late un mismo impulso romántico y melancólico: el encuentro improbable entre dos personas que pertenecen a mundos distintos y que, durante un breve tiempo, logran desafiar las convenciones que los rodean.

La película gira en torno a la relación entre un hombre maduro, interpretado por William Holden, y una joven hippy llena de vitalidad a la que da vida Kay Lenz. Él es un profesional acomodado, divorciado y algo desencantado con la vida; ella, en cambio, representa el espíritu libre de la contracultura de los años setenta. Ese contraste generacional y cultural es el motor del relato: una historia de amor que nace donde aparentemente no debería existir.

Vista hoy, la película queda inevitablemente anclada en su tiempo. La presencia de la cultura hippy, con su estética y sus valores, la vincula de forma muy clara al clima social de comienzos de los años setenta. Ese contexto puede darle a ciertos momentos un aire algo envejecido, pero también aporta autenticidad a la historia. Eastwood evita convertir a sus personajes en simples símbolos de dos épocas enfrentadas; prefiere tratarlos como individuos complejos, con dudas y contradicciones.

En este punto se percibe que el director aún estaba en una etapa temprana de su evolución. Todavía no domina por completo esa precisión visual que años después caracterizaría su cine, esa sensación de que la cámara se encuentra siempre en el lugar exacto. Sin embargo, ya aparece un rasgo que sería constante en su filmografía: su notable habilidad para dirigir actores.

En ese terreno, William Holden ofrece una interpretación llena de matices, mientras que Kay Lenz aporta frescura y espontaneidad a su personaje. La química entre ambos sostiene gran parte del interés de la película, que se mueve con delicadeza entre el romance y la reflexión sobre las diferencias de edad, mentalidad y experiencia.

Como curiosidad cinéfila, la película incluye incluso un guiño involuntariamente divertido: en un momento determinado los personajes pasan frente a un cine donde se exhibe High Plains Drifter, otro título dirigido y protagonizado por el propio Eastwood.

Quizá Primavera en otoño no sea una obra plenamente madura, pero sí una pieza reveladora dentro de la trayectoria del cineasta. En ella ya se adivina el interés por las historias íntimas y los amores imposibles que, con el paso de los años, terminarían convirtiéndose en una de las señas de identidad de su cine.





Comentarios

  1. Una pelicula sensible donde se relata una historia de amor intergeneracional. La pelicula esta bien, pero creo que ha envejecido mal. Ojo al cameo de Clint Eastwood, apoyado en una baranda absorto en sus pensamientos.

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