EL CINE DE LOS AÑOS 70. OKLAHOMA, AÑO 10 (1973)

 EL CINE DE LOS AÑOS 70.


OKLAHOMA, AÑO 10 (1973)
REPARTO: GEORGE C. SCOTT, FAYE DUNAWAY, JOHN MILLS, JACK PALANCE, WOODROW PARFREY, WILLIAM LUCKING, HARVEY JASON, RAFAEL CAMPOS, CLIFF OSMOND, TED GEHRING, JOHN HUDKINS, HARVEY PARRY, BOB HERRON
DIRECTOR: STANLEY KRAMER
MÚSICA: HENRY MANCINI
PRODUCTORA: COLUMBIA PICTURES
DURACIÓN: 112 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Oklahoma Crude, dirigida por Stanley Kramer, es una de esas películas que, sin pertenecer al grupo de las obras más recordadas de su autor, refleja con claridad algunas de sus constantes temáticas: la lucha del individuo contra las estructuras de poder y la defensa obstinada de la dignidad personal frente a la injusticia. Ambientada en los inicios del siglo XX, la historia se sitúa en los territorios petrolíferos de Oklahoma, un escenario donde la fiebre del crudo despierta tanto sueños de prosperidad como ambiciones sin escrúpulos.

La protagonista es Lena Doyle, interpretada por Faye Dunaway, una mujer decidida que intenta explotar un pequeño pozo de petróleo heredado de su padre. En un mundo dominado por hombres y por grandes intereses empresariales, su empeño pronto se convierte en un desafío incómodo para quienes controlan el negocio. Frente a ella se alza el poderoso empresario interpretado por George C. Scott, cuya interpretación aporta al relato una presencia autoritaria y amenazante que eleva la tensión dramática.

A mitad de camino entre el western tardío y el drama social, la película adopta una estructura clásica de confrontación: una pequeña propietaria enfrentada a una gran corporación que intenta expulsarla de sus tierras. Kramer aprovecha ese conflicto para explorar temas como la independencia femenina, la corrupción empresarial y la violencia latente en la conquista económica del Oeste.

La interpretación de Dunaway es uno de los pilares del film. Su personaje combina fragilidad y determinación en un equilibrio interesante, convirtiéndose en una figura de resistencia frente a un sistema que intenta marginarla. Scott, por su parte, encarna con intensidad a un antagonista complejo, más cínico que abiertamente malvado, cuya seguridad refleja la lógica despiadada del poder económico.

Sin embargo, Oklahoma, año 10 presenta también algunas irregularidades. Kramer, conocido por su cine de fuerte carga moral, no siempre consigue que el discurso social fluya con naturalidad dentro de la narración. En ocasiones, el film parece debatirse entre el tono épico del western y el drama de denuncia característico del director, lo que genera ciertos desequilibrios en el ritmo.

A pesar de ello, la película conserva un notable interés visual y temático. Los paisajes abiertos de Oklahoma y la crudeza del entorno industrial aportan al relato una atmósfera áspera que refuerza la sensación de lucha constante.

Quizá no sea una obra mayor dentro de la filmografía de Stanley Kramer, pero sí un título sólido y combativo que refleja el espíritu de una época en la que el cine estadounidense comenzaba a mirar con mayor espíritu crítico los mitos de su propio pasado.

Comentarios

  1. A pesar de esta por los años de la ambientación fuera de la época del western, el film no deja de serlo. Muy buenas interpretaciones de todo el reparto y un ritmo que no decae, combinando escenas intimistas con las escenas de acción. Muy buena pelicula.

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