EL CINE DE LOS AÑOS 70.
LAS GARRAS DE LORELEI (1973)
REPARTO: TONY KENDALL, HELGA LINÉ, SILVIA TORTOSA, JOSEFINA JARTIN, LUIS INDUNI, LORETA TOVAR, JOSEPH THELMAN, FRANCISCO NIETO, BETSABÉ RUIZ, LUIS BARBOO, ANGEL MENENDEZ, SERGIO MENDIZABAL, MARISOL DELGADO
DIRECTOR: AMANDO DE OSSORIO
MÚSICA: ANTON GARCIA ABRIL
PRODUCTORA: PROFILMES
DURACIÓN: 85 min.
PAÍS: ESPAÑA
La película se mueve entre dos polos: por un lado, la violencia de un monstruo que arranca corazones y deja rastros sangrientos; por otro, una puesta en escena que busca inmediatamente la belleza, con planos casi poéticos que suavizan el impacto de cada crimen. Ossorio, consciente de sus limitaciones presupuestarias, intenta equilibrar horror y lirismo, creando una atmósfera donde el terror nunca es puro, sino matizado por música delicada y paisajes de postal.
El reparto contribuye a ese tono ambiguo. La presencia de Silvia Tortosa y Helga Liné domina la pantalla con un magnetismo elegante, mientras Tony Kendall cumple con solvencia en el papel protagonista, típico galán de las coproducciones europeas del periodo.
Sin embargo, el film se resiente por su dispersión temática. Sirenas, maldiciones lunares, leyendas milenarias y romanticismo se mezclan sin cohesión, como si Ossorio quisiera abarcar demasiados mitos sin profundizar en ninguno. El resultado es una historia que se deja ver, pero que nunca termina de arrancar, más pendiente del lucimiento visual que de la consistencia narrativa.
Rodada con medios algo superiores a los habituales en el Fantaterror, la película posee momentos de genuina potencia visual y una banda sonora sorprendentemente hermosa. Pero el contraste entre esa elegancia formal y un guion débil provoca una sensación de ocasión perdida.
Quizá por eso la cinta permanece como una rareza dentro de la filmografía de Ossorio: no un desastre absoluto, pero sí una obra menor, curiosa y desigual, que vive más del magnetismo de sus actrices y del eco del nombre de su director que de su propia fuerza. Un recuerdo imperfecto de una época donde el terror español buscaba nuevos caminos… aunque a veces se perdiera entre la niebla de sus propias leyendas.


El film mezcla hábilmente el cine de terror y el erotismo con las leyendas teutónicas y el tema de las sirenas. Narrado con brío y con alguna que otra escena gore se convierte en uno de los clásicos del fantaterror.
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