EL CINE DE LOS AÑOS 70. LA ORGÍA NOCTURNA DE LOS VAMPIROS (1973)

 EL CINE DE LOS AÑOS 70.



LA ORGÍA NOCTURNA DE LOS VAMPIROS (1973)
REPARTO: JACK TAYLOR, DYANIK ZURAKOWSKA, JOSE GUARDIOLA, HELGA LINÉ, CHARO SORIANO, MANUEL DE BLAS, DAVID ALLER, LUIS CIGES, FERNNADO BILBAO, GASPAR GONZALEZ, ALFONSO DE LA VEGA, RAFAEL ALBAICIN
DIRECTOR: LEON KLIMOVSKY
PRODUCTORA: JOSE FRADE P. C.
DURACIÓN: 85 min.
PAÍS: ESPAÑA
Entre los títulos más curiosos del cine fantástico español de los setenta se encuentra La orgía de los muertos, una película dirigida por León Klimovsky que, pese a su título provocador, no contiene ninguna orgía, sino un relato de vampirismo clásico envuelto en atmósfera ingenua y sanguinolenta.

La historia comienza con un grupo de turistas que, tras la repentina enfermedad de su conductor, se ve obligado a detenerse en un pequeño y misterioso pueblo. Allí, la ausencia de habitantes, la presencia inquietante de un viajero perdido y la hospitalidad sospechosa de un alcalde demasiado cordial anuncian lo inevitable: la localidad está dominada por vampiros que despiertan con la luna. Entre los personajes destacan el viajero interpretado por Jack Taylor y la enigmática aristócrata encarnada por Helga Liné, dos rostros habituales del Fantaterror europeo.

Rodada en parajes madrileños como Patones, Torrelaguna o Talamanca del Jarama, la película finge una Europa imaginaria que en realidad pertenece a la geografía rural española. Esa mezcla de ilusión y precariedad define su encanto: decorados austeros, sangre de color imposible y un estilo naíf que oscila entre lo inquietante y lo involuntariamente cómico.

Klimovsky, que había trabajado estrechamente con el icono del Fantaterror Paul Naschy en títulos como La rebelión de las muertas o La noche de Walpurgis, demuestra aquí su oficio en el género. No busca sofisticación, sino atmósfera: sombras alargadas, silencios incómodos y estallidos de gore que, vistos hoy, resultan casi entrañables. El guion de Antonio Fos, con sus escenas grotescas y su humor macabro, anticipa situaciones que el propio autor reutilizaría en Una vela para el diablo de Eugenio Martín.

Como era habitual en el cine español del tardofranquismo, se rodaron dos versiones: una censurada para el público nacional y otra con desnudos destinada al mercado internacional. Esa dualidad resume bien la época y el género: cine de explotación, sí, pero también refugio creativo donde directores y guionistas exploraban la imaginación con pocos medios y mucha libertad clandestina.

Hoy, La orgía de los muertos se disfruta como una pieza de serie B honesta y atmosférica. No pretende ser coherente ni elegante, pero sí hipnótica en su ingenuidad. Un autobús perdido, un pueblo vacío y la luna sobre los tejados bastan para recordarnos que el Fantaterror español, con todos sus excesos, sigue siendo una de las aventuras más singulares de nuestro cine.

Comentarios

  1. Una de las peores peliculas de Leon Klimovsky, parte de una idea interesante como ese mundo que es los misterios que puede guardar en aquella época la España rural, pero el film le falta chispa, buenas interpretaciones, y a pesar de que el personaje de "la señora" es de lo mas interesante, esta muy mal desarrollado. Así mismo las escenas gore son de risa. Lo mejor es el final que me recuerda y puede ser que el director quisiera hacer un Brigadoon oscuro.

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