EL CINE DE LOS AÑOS 70. LA ORGANIZACIÓN CRIMINAL (1973)

 EL CINE DE LOS AÑOS 70.



LA ORGANIZACIÓN CRIMINAL (1973)
REPARTO: ROBERT DUVALL, KAREN BLACK, JOE DON BAKER, ROBERT RYAN, TIMOTHY CAREY, RICHARD JAECKEL, SHREE NORTH, MARIE WINDSOR, JANE GREER, ELISHA COOK JR., JOANNA CASSIDY, FELICE ORLANDI, TONY YOUNG, EMILE MEYER, BILL McKINNEY, GEORGE SAVALAS
DIRECTOR: JOHN FLYNN
MÚSICA: JERRY FIELDING
PRODUCTORA: METRO GOLDWYN MAYER
DURACIÓN: 103 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Hay novelas negras que parecen escritas para convertirse en cine. La de Donald E. Westlake es una de ellas, heredera de la misma tradición áspera y seca que cultivaron Jim Thompson y Elmore Leonard. De ese linaje nace The Outfit, un thriller contundente dirigido y escrito por John Flynn, artesano robusto del cine norteamericano de los setenta.

La película arranca con una ejecución seca y sin ornamentos: el hermano de Earl Macklin cae abatido por la mafia, y a partir de ese instante la historia se convierte en un ajuste de cuentas implacable. Macklin, encarnado por un lacónico Robert Duvall en estado de gracia, es un profesional del crimen que decide cobrarse su propia deuda. A su lado aparece Cody, interpretado por un imponente Joe Don Baker, mientras que la turbadora Bett Harrow de Karen Black aporta el eco emocional de un pasado que nunca se borra.

La trama, inspirada en la novela de Westlake, bebe del mismo espíritu que otras adaptaciones del autor como A quemarropa de John Boorman o Asesino implacable de Mike Hodges: hombres duros enfrentados a organizaciones aún más duras, donde la violencia no es espectáculo sino consecuencia. Macklin, lejos de actuar impulsivamente, impone una multa de 250.000 dólares a “La Organización” y se dedica a robarles sistemáticamente hasta cobrar su deuda. Es un juego de ajedrez criminal donde el jefe mafioso Mailer (un magnífico Robert Ryan) y su siniestro lugarteniente Menner, encarnado por Timothy Carey, intentan contener la tormenta.

El reparto brilla incluso en papeles mínimos: escenas como la compra de armas con Roy Jenson o la adquisición del coche con Richard Jaeckel y Marie Windsor son pequeñas piezas de orfebrería narrativa. Flynn dirige con una sobriedad que recuerda a los mejores thrillers de la década, sostenido por la fotografía sombría de Bruce Surtees y la música seca de Jerry Fielding, colaborador habitual de Sam Peckinpah.

Pero lo que hace grande a The Outfit no es solo su violencia medida ni su pulso narrativo, sino sus diálogos: frases cortantes como cuchillas, pronunciadas sin alzar la voz, que convierten cada conversación en un duelo. Flynn y Westlake entienden que la venganza no necesita grandilocuencia; basta con hombres cansados, cuentas pendientes y la certeza de que en ese mundo nadie sale limpio.

Así, la película permanece como una joya del thriller setentero: seca, elegante y feroz. Una historia donde la justicia no llega por ley, sino por cálculo… y donde cada bala parece llevar escrita una deuda que tarde o temprano debía pagarse.

Comentarios

  1. Un film a redescubrir, muy bien interpretado y con una narración que a medida que se desarrolla la trama el film va a mas, un clásico del thriller de los años 70. La parte final no hay que perdérsela, ya que esta muy bien hilada.

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