EDDIE MARSAN LADRON DE BANCOS EN SU NUEVA PELICULA.
El thriller europeo vuelve a mirar hacia sus propias heridas con No Ordinary Heist, una propuesta que toma como punto de partida uno de los episodios más impactantes de la crónica criminal reciente: el asalto al Northern Bank en 2004. Bajo la dirección de Colin McIvor, que firma el guion junto a Aisling Corristine, la película se adentra en un terreno donde el atraco deja de ser espectáculo para convertirse en una experiencia límite.
Al frente del reparto, Eddie Marsan encarna a uno de los dos empleados atrapados en una situación imposible: obligados a ejecutar el mayor robo de la historia de Irlanda mientras sus familias permanecen secuestradas. A su lado, Éanna Hardwicke, Michelle Fairley —recordada por Juego de tronos— y Eva Birthistle —vista en Bad Sisters— completan un reparto que apuesta por la intensidad interpretativa más que por el lucimiento individual.
Lejos de los códigos habituales del cine de robos, McIvor opta por un enfoque contenido, casi asfixiante. La Belfast que retrata no es tanto un escenario como un estado de ánimo: espacios cerrados, luces cálidas que contrastan con una paleta fría y un banco que se presenta como un lugar casi funerario. Esa atmósfera refuerza la idea central del film: no estamos ante un golpe perfecto, sino ante una tragedia en desarrollo.
La película, presentada en el Festival Internacional de Cine de Santa Bárbara, se sostiene sobre un conflicto moral claro y contundente. Sus protagonistas no son criminales por elección, sino piezas atrapadas en un mecanismo que los supera. La tensión nace precisamente de esa contradicción: dos hombres que se detestan, obligados a colaborar para proteger lo único que realmente importa.
En ese sentido, No Ordinary Heist parece apostar por una narrativa más cercana al drama psicológico que al thriller convencional. El énfasis no está en el cómo, sino en el coste emocional del acto. Una elección que, según las primeras impresiones, refuerza su carácter humano y la distancia de los relatos de género más estilizados.
Mientras tanto, Marsan continúa ampliando su presencia en proyectos de alto perfil, con su participación en la serie El señor de los anillos: Los anillos de poder y su incorporación al universo de DC Studios en la futura Clayface.
Con todo, No Ordinary Heist se perfila como un relato de tensión sostenida y mirada íntima, donde el verdadero botín no es el dinero, sino la resistencia emocional de quienes se ven obligados a cruzar una línea sin retorno.

En su día protagonizo, Ellas son únicas ambientada en el mundo del beisbol, pero yo me quedo con las que por aquella época protagonizo Kevin Costner sobre este deporte.
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