BEN STILLER ENOJADO CON DONALD TRUMP.
La comedia Tropic Thunder. ¡Una guerra muy perra! (2008) volvió a situarse inesperadamente en el centro del debate público casi dos décadas después de su estreno cuando su director y protagonista, Ben Stiller, pidió a la Casa Blanca que retirara una escena del filme utilizada en un vídeo oficial de carácter propagandístico relacionado con la guerra contra Irán. El montaje, difundido en redes sociales por la administración del presidente Donald Trump, combinaba imágenes reales de bombardeos con fragmentos de producciones populares del cine y la televisión, entre ellas Gladiator, Braveheart, Iron Man o Top Gun. Ídolos del aire.
El vídeo concluía con una voz en off que proclamaba “flawless victory”, una expresión tomada del universo de los videojuegos y que, en ese contexto, daba al conjunto un tono épico cercano al de un tráiler cinematográfico. Entre los fragmentos empleados aparecía una escena de Tropic Thunder, algo que Stiller aseguró que nunca había sido autorizado por los responsables de la película. El actor reaccionó rápidamente en la red social X con un mensaje directo a la Casa Blanca pidiendo la retirada del clip y recordando que, a su juicio, “la guerra no es una película”.
La controversia se extendió con rapidez en internet. Numerosos comentaristas señalaron que el montaje parecía deliberadamente provocador hacia Hollywood y criticaron que se mezclaran escenas de entretenimiento con imágenes de un conflicto real. La polémica se intensificó aún más cuando la agencia Reuters informó de que investigadores militares estadounidenses consideraban probable que fuerzas de Estados Unidos hubieran participado en un ataque que alcanzó una escuela de niñas en Irán, con numerosas víctimas.
El caso de Tropic Thunder no fue aislado. Durante los últimos meses varios artistas habían protestado por el uso de su obra en vídeos políticos de la misma administración. La cantante Sabrina Carpenter solicitó la retirada de su canción “Juno” de un vídeo relacionado con deportaciones del ICE, mientras que Olivia Rodrigo pidió lo mismo respecto a su tema “All-American Bitch”. También el músico Kenny Loggins mostró su descontento cuando su canción “Danger Zone”, popularizada por Top Gun, fue utilizada en otro vídeo oficial.
Hasta el momento de la polémica, la Casa Blanca no había respondido públicamente a la petición de Stiller ni confirmado si eliminaría las imágenes de Tropic Thunder del montaje difundido en redes. El episodio se convirtió así en un nuevo ejemplo de las tensiones recurrentes entre la industria del entretenimiento y el uso político de imágenes y música procedentes de obras cinematográficas y musicales.

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