EL CINE DE LOS AÑOS 70.
LA ISLA MISTERIOSA Y EL CAPITAN NEMO (1973)
REPARTO: OMAR SHARIF, AMBROISE BIA, JESS HAHN, PHILIPPE NICAUD, GERARD TICHY, RIK BATTAGLIA, GABRIEL TINTI, RAFAEL BARDEM JR., MARIANO VIDAL MOLINA, LUIS INDUNI, VICTOR ISRAEL, JOSE JASPE, MIGUEL DEL CASTILLO
DIRECTOR: JUAN ANTONIO BARDEM, HENRI COLPI
MÚSICA: GIANNI FERRIO
PRODUCTORA: ALBINA PRODUCTIONS
DURACIÓN: 118 min.
PAÍS: ESPAÑA, FRANCIA, ITALIA, CAMERÚN
El cine de aventuras vive del vértigo, de la curiosidad y de ese entusiasmo infantil que empuja a explorar lo desconocido. Cuando esa chispa falta, el género se queda en un cascarón vacío. Eso es lo que ocurre en La isla misteriosa, una coproducción internacional que prometía trasladar la imaginación de Julio Verne a la pantalla y terminó convertida en un relato deslavazado, incapaz de transmitir emoción o asombro.
Dirigida por Juan Antonio Bardem en una etapa complicada de su carrera, la película parece víctima de un rodaje problemático y de un guion que nunca encuentra su tono. El ritmo es irregular, la narración se dispersa y los personajes se mueven sin convicción, como si la aventura fuese un trámite. Al frente, un capitán Nemo interpretado por Omar Sharif ofrece una presencia distante, casi desganada, lejos del magnetismo que logró James Mason en 20.000 leguas de viaje submarino. Falta misterio, falta pasión, falta incluso la sensación de peligro.
Ni los decorados ni la puesta en escena ayudan. Aunque las localizaciones de Lanzarote aportan cierta belleza natural, el resto luce pobre y artificioso, con escenarios que parecen improvisados y una estética televisiva que resta épica a la historia. Los incidentes se suceden sin peso dramático, y el espectador permanece distante, incapaz de implicarse en el destino de los protagonistas.
Es posible entender la película como un trabajo alimenticio de Bardem en tiempos difíciles, pero eso no evita la sensación de oportunidad perdida. La novela de Verne ha dado adaptaciones modestas pero imaginativas; aquí, en cambio, todo se siente rutinario, sin la fantasía que exige el género.


Mala pelicula de aventuras basada en la novela de Julio Verne, personajes que aparecen y desaparecen, cuando vuelven a aparecer están de nuevo en grupo, efectos visuales pésimos, siendo lo mejor Omar Sharif, que no se que hacía en esta pelicula, la verdad.
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