EL CINE DE LOS AÑOS 70.
LA CORRUPCION DE CHRIS MILLER (1973)
REPARTO: JEAN SEBERG, PEPA FLORES (MARISOL), BARRY STOKES, PERLA CRISTAL, RUDY GAEBEL, GERARD TICHY, ALICIA ALTABELLA, MARIANO VIDAL MOLINA, MARIA BARDEM, JUAN BARDEM, MIGUEL BARDEM, GUSTAVO RE, GOYO LEBRERO
DIRECTOR: JUAN ANTONIO BARDEM
MÚSICA: WALDO DE LOS RIOS
PRODUCTORA: XAVIER ARMET P.C.
DURACIÓN: 113 min.
PAÍS: ESPAÑA
Cuando Marisol regresó a la pantalla con La corrupción de Chris Miller, lo hizo en un momento de transición personal y profesional. Habían pasado casi tres años desde el tropiezo de Carola de día, Carola de noche, y el proyecto nacía con una intención clara: romper con la imagen juvenil que había acompañado a Pepa Flores desde su infancia y orientarla hacia un registro más adulto, acorde con las tendencias de comienzos de los setenta. Aquella decisión estaba ligada, además, a su relación con Carlos Goyanes, entonces su esposo, aunque el rodaje en Santander coincidió con la ruptura definitiva entre ambos.
La dirección recayó en Juan Antonio Bardem, un nombre fundamental del cine español que, sin embargo, atravesaba un momento irregular. El propio Bardem señaló las limitaciones del libreto de Santiago Moncada, demasiado esquemático y sin profundidad en sus personajes. Y esa fragilidad se percibe en pantalla: el film arranca con un asesinato sugerente y un clima inquietante, pero pronto se diluye en una mezcla de thriller psicológico, policíaco de serie B y erotismo tímido que nunca encuentra una identidad propia.
El reparto tampoco logra elevar el conjunto. Jean Seberg cumple con solvencia en su papel ambiguo, mientras Marisol —rodando en inglés, lejos de su terreno natural— ofrece una interpretación sobria, contenida, sin la chispa que la había hecho inolvidable en otros registros. Eso sí, la película marcó un gesto simbólico: era la primera vez que podía actuar sin cantar ni bailar, intentando desprenderse del mito infantil que la perseguía.
En perspectiva, la cinta queda como una curiosidad histórica. Más que por su valor cinematográfico, interesa por el momento que captura: el instante en que una estrella española intenta reinventarse en un cine que también buscaba nuevas formas y nuevos tonos. No es una obra fallida del todo, pero sí irregular, incapaz de profundizar en sus propias intuiciones.


La pelicula por momentos me recuerda al cine de Alfred Hitchcock y por otro lado me da la impresión de estar viendo un giallo; de todas formas es un film que esta bastante bien y sabe mantener el suspense. En cuanto a Marisol, siempre me pareció una niña repelente en su etapa infantil y en este largometraje va de menos a mas.
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