ANACONDA (2025)

 EL OJO CRITICO



ANACONDA (2025)
REPARTO: PAUL RUDD, JACK BLACK, STEVE ZAHN, THANDIWE NEWTON, DANIELA MELCHIOR, SELTON MELLO, IONE SKYE, JACK WATERS, BEN LAWSON, YASMIN KASSIM, RUI RICARDO DIAS, DIEGO AMARY, AIMEE BAH
DIRECTOR: TOM GORNICAN
MÚSICA: DAVE FLEMING
PRODUCTOR: COLUMBIA PICTURES
DURACIÓN: 99 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Hay algo casi refrescante en que Anaconda (2025) no intente fingir lo que no es. Desde sus primeras decisiones creativas deja claro que esta nueva entrega apuesta por el exceso, el disparate y una cierta conciencia de sí misma. No hay aquí una nostalgia perezosa ni un intento solemne de resucitar el pasado, sino más bien un juego constante con el propio imaginario de la saga y, de paso, con el acto mismo de hacer cine. La película se mueve entre la comedia desatada, la aventura selvática y el terror ligero, mezclando tonos con una libertad que, aunque irregular, define buena parte de su personalidad.

Ese espíritu lúdico se traslada también al reparto. Jack Black y Paul Rudd parecen plenamente conscientes del tipo de película en la que están y se entregan al gamberrismo con evidente complicidad. Su química funciona y sostiene muchos de los momentos más entretenidos del film. El problema es que no todas las bromas llegan a buen puerto: algunas escenas se inclinan más hacia lo escatológico que hacia lo realmente cómico, rompiendo el ritmo y sacando al espectador de la experiencia. La insistencia en ver a Jack Black cantando, un recurso ya explotado hasta el agotamiento, tampoco ayuda, y la caracterización de Steve Zahn como borracho permanentemente colocado termina resultando más cargante que graciosa.

En el apartado técnico, la película da un salto apreciable respecto a las últimas entregas de la franquicia. Los efectos visuales, sin ser revolucionarios, muestran una mejora clara, especialmente si se comparan con las tres películas previas. El uso del CGI sigue siendo evidente —sobre todo en la anaconda—, pero está mejor integrado y resulta más funcional dentro del espectáculo que propone la cinta.

Donde Anaconda (2025) tropieza con más fuerza es en la definición de su tono. Querer ser comedia, cine de aventuras y película de terror al mismo tiempo acaba jugando en su contra. Esa falta de cohesión impide que la experiencia termine de cuajar y hace que el conjunto resulte irregular. Algo similar ocurre con el tratamiento de la violencia: pese a tener a la criatura suelta en plena selva, las muertes son sorprendentemente poco imaginativas, casi siempre resueltas de la misma manera, desperdiciando una oportunidad evidente para apostar por algo más creativo y contundente.

También se echa en falta un mayor aprovechamiento de parte del reparto secundario. Daniela Melchior queda desdibujada en el tramo final, cuando su personaje pedía más protagonismo, y el caso de Selton Mello es aún más llamativo: desaparece de la narración a mitad de metraje y no vuelve a asomar hasta las escenas postcréditos.

Con todo, la película guarda sus mejores cartas para el desenlace, dejando una sensación final más satisfactoria que el camino recorrido hasta llegar a él. Anaconda (2025) funciona como un homenaje desenfadado al cine de serie B y a la película original, apoyándose en la energía desbordada de Jack Black y en el contrapunto de Paul Rudd. Es un entretenimiento consciente de sus limitaciones, divertido por momentos, pero lastrado por decisiones que le impiden convertirse en algo más redondo.

Comentarios

  1. Bastante mala, la original le da mil vueltas pese a sus errores; el film muy cinéfilo, en cierta forma pretende hacer un homenaje al King Kong de los años 30 y a la serie B de antaño; pero todo falla, desde los actores, la historia, el humor,... aunque hay un par de cameos de actores del film original que no dejan de tener su gracia.

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