ALIENS VS. COMANDOS (2025)

 EL OJO CRITICO



ALIENS VS. COMANDOS (2025)
REPARTO: MAX MARTINI, BRIANNA HILEBRAND, LaMONICA GARRETT, MICHAEL IRBY, LINDA HAMILTON, DAVID MEADOWS, LINDS EDWARDS, TYLER GALPIN, JAREN MITCHELL, DAWSON TOWERY, STANLEY WHITE JR.
DIRECTOR: WILLIAM KAUFMAN
MÚSICA: JOHN ROOME
PRODUCTORA: DENTON FILM
DURACIÓN: 108 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Hay películas que no aspiran a reinventar nada, sino a recuperar una sensación. Osiris pertenece a esa estirpe: cine de acción con aroma a videoclub, musculoso y directo, que mezcla sin complejos abducciones extraterrestres, comandos militares y criaturas diseñadas para impresionar más que para inquietar. Su propuesta es clara desde el inicio: disparos, pasillos metálicos interminables y una amenaza alienígena que no concede tregua.

La historia arranca con una operación nocturna en territorio hostil. Lo que parecía un enfrentamiento contra insurgentes deriva, sin transición ni explicaciones, en la desaparición total de un escuadrón liderado por el sargento Kelly. El despertar en cápsulas dentro de una colosal nave extraterrestre marca el verdadero punto de partida: cuerpos mutilados, arquitectura industrial y monstruos que patrullan su propio laberinto como si de un videojuego se tratara. Allí conocen a Ravi, una joven rusa que lleva tiempo atrapada junto a su madre. Desde ese momento, la supervivencia se impone como único motor dramático.

Dirigida por William Kaufman, la película asume su herencia sin disimulo. Las referencias a Aliens, Depredador, Horizonte final o Pandorum no son simples ecos, sino casi calcos en determinadas secuencias. Sin embargo, lejos de ocultarlo, el film parece abrazar esa condición derivativa como parte de su identidad. No hay pretensiones de grandeza: busca entretener, y en gran medida lo consigue gracias a un ritmo constante, aunque excesivo. Sus 108 minutos se resienten por una acumulación de tiroteos que terminan por volverse repetitivos; un montaje más ajustado habría beneficiado al conjunto.

En el reparto, Linda Hamilton aporta una presencia que activa inevitables recuerdos de Sarah Connor, mientras Brianna Hildebrand y Max Martini cumplen con solvencia dentro de unos personajes escasamente desarrollados. Esa es, quizá, su mayor debilidad: la falta de profundidad dramática hace que las muertes y revelaciones apenas pesen.

Osiris funciona como experiencia inmediata: vistosa, ruidosa, eficaz en lo técnico. Pero su insistencia en explicarlo todo y su incapacidad para sugerir terminan por diluir el misterio. Se olvida con rapidez, aunque durante su visionado mantiene una energía suficiente para no aburrir. Un entretenimiento sin complejos, tan imperfecto como consciente de sus límites.


Comentarios

  1. El film comienza de una forma trepidante, pero a partir de ahí y desde que nos hallamos en una nave extraterrestre, el film es una sucesión de tiroteos que llegan a cansar. En cuanto a Linda Hamilton, aparece cuando el film lleva una hora aproximadamente de metraje, sale muy envejecida y a mi me recuerda su imagen actual a la de nuestra Lola Gaos.

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