SYDNEY SWEENEY PROTAGONIZARA LA ADAPTACION DE "LAS COSTUMBRES NACIONALES" DE EDITH WHARTON.
Sydney Sweeney sigue avanzando a paso firme por ese territorio tan suyo donde el glamour de las grandes producciones convive con historias incómodas, afiladas, casi crueles en su retrato de la ambición. Después de encadenar títulos como “Madame Web”, “Immaculate”, “Edén”, “Echo Valley” o “La asistenta”, la actriz se prepara ahora para ponerse al frente de “Custom of the Country”, adaptación cinematográfica de la novela que Edith Wharton publicó en 1913 y que en España conocemos como “Las costumbres nacionales”.El proyecto, además, no será un simple trabajo de interpretación: Sweeney también lo producirá a través de su compañía Fifty-Fifty Films, reforzando esa imagen de actriz que no sólo protagoniza, sino que empuja las películas desde dentro. La encargada de escribir y dirigir la nueva versión será Josie Rourke, con un rodaje que, según se apunta, podría arrancar de manera inminente.
En el apartado industrial, la operación viene respaldada por StudioCanal, que asume tanto la financiación como la distribución en una lista amplia de territorios que incluye Reino Unido, Francia, Alemania, Australia, Nueva Zelanda, Polonia, Bélgica, Holanda y Luxemburgo. Y no se queda ahí: también será la compañía que gestione las ventas internacionales del filme durante el European Film Market (EFM), el gran escaparate paralelo a la próxima edición de la Berlinale, donde estos proyectos empiezan a tomar verdadero cuerpo ante la industria mundial.
Lo interesante es que no es la primera vez que “Las costumbres nacionales” asoma en el radar audiovisual reciente. En 2020, la adaptación estuvo vinculada a Apple TV+, con Sofia Coppola y Florence Pugh en el centro del plan, concebido entonces como miniserie. Pero aquel intento quedó en el camino, como tantos proyectos prestigiosos que se anuncian con fuerza y acaban evaporándose sin una explicación definitiva.
El material de partida, en cualquier caso, es pura dinamita social. Wharton coloca el foco en la familia Spragg, enriquecida en una pequeña ciudad del medio oeste que lleva ya dos años instalada en Nueva York sin conseguir descifrar del todo las reglas invisibles de su aristocracia urbana. Son, en esencia, recién llegados: “gente corriente” que todavía no ha aprendido a ocultar su origen. Todos, menos Undine, la hija —el personaje que interpretará Sweeney—, decidida a entrar en ese “gran mundo” por la puerta grande, aprovechando su encanto y una belleza que abre salones… pero también despierta miradas de otro tipo.
Porque el ascenso, en esta historia, tiene siempre un precio: Undine no tarda en comprender que, para muchos hombres, su figura es una mercancía, algo que admirar y consumir. Aun así, juega sus cartas. Persiguiendo respetabilidad se casa con Ralph Marvell, miembro de uno de los apellidos más distinguidos de la vieja Nueva York, sólo para descubrir una verdad poco romántica: el prestigio no siempre viene acompañado de dinero, y para ella ambas cosas son inseparables.
Ahí es donde Wharton afila el cuchillo. El matrimonio, lejos de ser un destino sentimental, se transforma en un mecanismo, casi en una estrategia de supervivencia… o de conquista. Undine compite, calcula, mide el terreno. Para ella casarse no es un final: es una carrera, una inversión, una vía para obtener lo mismo que los hombres obtienen con negocios, propiedades o poder. Y lo que emerge es una radiografía feroz sobre estatus, dinero, matrimonio y el papel social reservado a una mujer, con una pregunta incómoda latiendo bajo cada decisión: si es posible separar la moral de la vida privada como si fueran compartimentos estancos… y qué ocurre cuando una mujer se ve obligada a administrar su propia existencia como si fuera una empresa.
En manos de Sweeney y Rourke, “Custom of the Country” promete convertirse en algo más que un drama de época: puede ser un espejo elegante y venenoso, de esos que parecen pertenecer al pasado… hasta que te das cuenta de que siguen hablando del presente con una claridad que asusta.

La historia de la novela esta bien, ahora se tendrá que ver como queda plasmada en pelicula.
ResponderEliminar