SE RINDE HOMENAJE A JONAS TRUEBA EN UNA RETROSPECTICA DE SU OBRA EN EL CENTRE POMPIDOU.
El Centre Pompidou convierte a Jonás Trueba en protagonista absoluto de su programación a comienzos de 2026 con “Jonás Trueba: Le Goût du Présent”, una retrospectiva que no se limita a revisar una filmografía, sino que propone un recorrido vivo por una manera muy concreta de entender el cine, el tiempo y la creación colectiva. Entre el 27 de enero y el 10 de febrero, París se asoma al universo de uno de los autores españoles más singulares de su generación.La muestra reúne los ocho largometrajes estrenados por Trueba hasta la fecha, pero va más allá del gesto retrospectivo clásico. Hay restauraciones, relecturas y nuevas formas de presentar películas ya conocidas. Los ilusos reaparece bajo el título Los ilusos 13+13, fruto de un nuevo escaneado del negativo original, mientras que Todas las canciones hablan de mí se proyecta por primera vez en copia DCP, con un etalonaje renovado que reinterpreta su atmósfera inicial.
El itinerario incluye títulos clave como Los exiliados románticos, La virgen de agosto, Quién lo impide, Tenéis que venir a verla, Las chicas están bien, Volveréis y Historias del buen valle, componiendo una línea continua donde el cine dialoga con la vida, la amistad y el paso del tiempo. A ese corpus se suman dos películas inéditas: Vistillas, un mediometraje de 27 minutos construido a partir de imágenes de teléfono móvil dentro de la colección “Où en êtes-vous?”, y un largometraje sorpresa de 86 minutos, rodado recientemente, que servirá como cierre del ciclo.
La retrospectiva se expande más allá de la sala de proyección. Habrá encuentros, talleres y conversaciones con cineastas afines como Guillaume Brac y Sophie Letourneur, así como sesiones en diálogo con películas que resuenan con su cine, desde El rayo verde hasta Mis pequeños amores. Destaca también la performance La balade d’Eva, ideada por Itsaso Arana junto a Soleá Morente y Eva Manzano, a partir de los diarios de rodaje de La virgen de agosto.
El proyecto se acompaña de la publicación de un libro que reúne diarios, notas inéditas y entrevistas con Trueba y su núcleo creativo habitual, los llamados “ilusos”, reforzando la idea de una obra construida desde lo colectivo.
En paralelo, el público francés podrá descubrir La reconquista en salas, una década después de su estreno español, gracias a Arizona Distribution. Para Trueba, este reconocimiento internacional supone el cierre de un círculo creativo, pero no un punto final: más bien una invitación a mirar todo lo recorrido antes de seguir avanzando. Un cine del presente que, paradójicamente, gana sentido cuando se contempla en conjunto.

No he visto nada de este realizador. Así que no se que tal es su cine.
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