EL OJO CRITICO
LA VIDA DE CHUCK (2024)
REPARTO: TOM HIDDLESTON, CHIWETEL EJIOFOR, KAREN GILLAN, MARK HAMILL, JACOB TREMBLAY, MIA SARA, BENJAMIN PAJAK, CODY FLANAGAN, CARL LUMBLY, TRINITY JO-LI BLISS, HARVEY GUILLEN, MATTHEW LILLARD
DIRECTOR: MIKE FLANAGAN
MÚSICA: THE NEWTON BROTHERS
PRODUCTORA: RED ROOM PICTURES
DURACIÓN: 110 min.
PAÍS: ESTADOS UNIDOS
Hay películas que no se imponen con ruido, sino que se instalan poco a poco, como un recuerdo que vuelve sin avisar. The Life of Chuck es una de ellas. Mike Flanagan adapta a Stephen King desde un lugar inesperado: no el del sobresalto ni el del horror frontal, sino el de la contemplación. El resultado es una obra atravesada por la conciencia del tiempo, por la fragilidad de lo cotidiano y por la certeza de que toda vida, incluso la más discreta, encierra algo extraordinario.
La película se articula a partir de una estructura fragmentada que avanza a contracorriente, desmontando la biografía de Chuck como si el relato se negara a aceptar un único sentido de lectura. Flanagan convierte esa decisión formal en una virtud narrativa: cada bloque aporta una capa emocional distinta y amplía el misterio sin subrayarlo. No se trata de resolver un enigma, sino de comprender una existencia. Lo sobrenatural aparece filtrado por gestos mínimos, por espacios cargados de memoria, por una puesta en escena que sabe cuándo retirarse para dejar hablar al silencio.
Visualmente, The Life of Chuck oscila entre lo íntimo y lo expansivo con una elegancia poco común. Hay interiores que parecen contener universos enteros y cielos que se abren como metáforas del asombro. En uno de sus pasajes más libres, la película se permite incluso un estallido musical que dialoga con la idea del destino desde la emoción pura, sin cinismo ni distancia irónica. Flanagan demuestra aquí un dominio absoluto del ritmo emocional, alejándose del terror para abrazar un registro más adulto y reflexivo.
El reparto sostiene ese tono con una precisión admirable. Tom Hiddleston construye a Chuck desde la contención, dejando que el personaje resuene más allá de sus palabras. Mark Hamill aporta una calidez grave que ancla las secuencias más delicadas, mientras el conjunto del elenco funciona como un engranaje perfectamente engrasado. El regreso de muchos intérpretes habituales del universo Flanagan refuerza la sensación de continuidad creativa, a la que se suma Karen Gillan, aportando un matiz reconocible pero renovado.
La música de The Newton Brothers acompaña con discreción, marcando las transiciones temporales y subrayando la melancolía sin empujarla. Puede que el tramo final apueste por una suavidad que desconcierte a quien espere un golpe definitivo, pero esa elección es coherente con la propuesta: aquí no se busca devastar, sino permanecer.
The Life of Chuck habla del final para celebrar el trayecto. Es una fábula contemporánea sobre la finitud que encuentra belleza en lo pequeño y sentido en lo efímero. Para los seguidores de Flanagan, supone una nueva confirmación de su madurez como autor; para los recién llegados, una invitación a descubrir un cine que entiende la vida como un misterio compartido, filmado con respeto y asombro.


Empecé a ver la pelicula y el capitulo 3 y 2 me parecieron un autentico tostón, pero llego el primero y la pelicula ante mis ojos se convirtió en un film excelente donde se desvelan las claves para que el tostón del capitulo 3 y 2 cobren sentido. Pelicula altamente recomendable y a descubrir.
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