JULIA ROBERTS AHORA DICE QUE EN LA ACTUALIDAD NO HUBIERA ACEPTADO SU PAPEL EN "PRETTY WOMAN".
Antes de convertirse en una actriz oscarizada y en uno de los rostros más reconocibles del cine estadounidense, Julia Roberts fue construyendo una carrera a base de personajes que conectaban de forma directa con el gran público. Títulos como Mystic Pizza, Durmiendo con su enemigo, Magnolias de acero o La boda de mi mejor amigo fueron perfilando una imagen que terminaría de consolidarse en los años noventa, especialmente gracias a su química con Richard Gere en Pretty Woman y Novia a la fuga. Fue entonces cuando Hollywood acuñó un apodo que la acompañaría durante décadas: la novia de América.Resulta difícil imaginar hoy un panorama cinematográfico sin Pretty Woman. La película se ha convertido en un clásico recurrente de la televisión, un cuento moderno sobre el romance improbable entre un magnate y una prostituta que, con el paso del tiempo, ha quedado fijado en el imaginario colectivo. Sin embargo, su éxito estuvo a punto de no existir. El proyecto original, titulado 3.000, distaba mucho del tono luminoso que acabó llegando a las salas. Aquella primera versión presentaba una historia áspera, con personajes moralmente incómodos y un retrato mucho más crudo de la relación entre dinero y afecto.
Vivian Ward no iba a ser una heroína luminosa, sino una joven atrapada en la drogadicción y los márgenes sociales de Los Ángeles, mientras que Edward Lewis encarnaba sin matices al empresario despiadado. La entrada de Touchstone Pictures, filial de Disney, transformó radicalmente el guion, suavizando conflictos y convirtiendo el relato en una comedia romántica accesible. Julia Roberts reconoció años después que jamás habría aceptado el papel de haberse mantenido la idea inicial.
Lo llamativo es que la actriz ha confesado recientemente que tampoco interpretaría hoy a Vivian tal y como la conocemos. En una entrevista con Deadline, Roberts explicó que el peso de la experiencia y del aprendizaje vital le impedirían encarnar a un personaje marcado por una inocencia que, en su opinión, solo podía surgir desde la juventud. Además, señala que la película sería recibida de forma muy distinta en la actualidad, cuestionada por una narrativa que hoy se considera problemática.
Aun así, Pretty Woman fue decisiva: le valió su segunda nominación al Oscar y la situó definitivamente en el centro de la industria. Años después, el premio llegaría con Erin Brockovich, pero el mito ya estaba construido.

Otra que se emborracha de ideología woke.🤣. Muy posiblemente Julia Roberts sin este papel, hoy día no sería nadie.
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